En la última semana informada, que corresponde a la semana de turismo, la faena apenas llegó a las 19 mil reses, de las cuales 10,3 mil fueron novillos y apenas 8 fueron vacas. De esta forma se expresa, no sólo la tradicional retracción del consumo y la faena en turismo, sino también la actitud de retención de los productores y la falta de interés de la industria por ganados; atento a las dificultades conocidas en los mercados de exportación. La semana precedente, la faena había sido de sólo 32,2 mil reses, una cifra claramente inferior a lo que podía esperarse para estos días. En tres semanas de abril, la faena acumulada apenas ronda las 85 mil cabezas vacunas.
Con todo, se espera que la semana corriente marque una cierta recuperación en los volúmenes de faena respecto a la semana previa, pero siempre manteniendo el tono deprimido que caracteriza el momento.
Los valores de los ganados de embarque muestran una cierta entonación, debido en particular a la demanda de alguna planta con negocios de exportación. Se informan operaciones de hasta U$S 1.10 el kilo, en segunda balanza, a levantar y a plazo, por ganados pesados.
En cuanto a la reposición, se han realizado algunas liquidaciones y ferias con importantes lotes de buenos ganados. Los precios se mantienen en niveles elevados, con mucho interés por todas las categorías de hacienda. Las lluvias abundantes que se registran, contribuyeron a fortalecer un mercado que se mostraba algo inseguro.
OVINOS. La faena de ovinos la semana pasada fue prácticamente inexistente: apenas 3 mil cabezas. Aunque la industria tiene mucho interés por esta mercadería, la recuperación de esta actividad sólo habrá de darse con el ingreso masivo de los lotes de corderos pesados que se están preparando.