Buenos Aires | AFP. Los candidatos a la presidencia cierran hoy sus campañas electorales pensando en conseguir el próximo domingo los votos necesarios para llegar a la segunda vuelta del 18 de mayo, en elecciones inciertas y reñidas como nunca antes en Argentina.
A tres días de las elecciones, los analistas coinciden que de la terna conformada por los peronistas Carlos Menem y Néstor Kirchner y el ex radical Ricardo López Murphy surgirá el dúo de postulantes que disputen el balotaje.
Con el objetivo de cosechar los votos que los habilite para la segunda vuelta, hoy cierran sus campañas Menem, con un acto en el porteño estadio de River Plate, y Kirchner, que hablará en la populosa localidad bonaerense de La Matanza.
En el acto de cierre de campaña la noche del miércoles, López Murphy clamó por "juego limpio" en los comicios del domingo y dijo con ironía que "en ningún lugar de la Constitución dice que el presidente tiene que ser justicialista y menos que tiene que ser Carlos Menem".
En coincidencia con los cierres de campaña, centenares de piqueteros (pobres y desocupados) marcharon hoy en puntos neurálgicos de la capital y en provincias argentinas.
Raúl Castells, líder del Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón (MTD), anunció que el domingo realizarán manifestaciones para festejar "la victoria del voto impugnado y nulo", al que exhortan por considerar que los comicios es una "farsa", en continuidad con la consigna de "Que se vayan todos".
El ministro del Interior, Jorge Matzkin, estimó el jueves que las elecciones se realizarán "en orden", y anunció que se dispuso un dispositivo de seguridad de más de 80.000 efectivos, entre militares, policías y miembros de la Gendarmería y Prefectura (fuerzas de seguridad militarizadas) para custodiar los comicios.
Cuando muchos especialistas pronosticaban una segunda vuelta entre dos candidatos del dividido Partido Justicialista (PJ, peronismo), en las últimas semanas López Murphy habría duplicado su intención de voto, según algunos sondeos, aunque Kirchner consideró que ese eventual avance constituye una "maniobra de los grupos financieros".
Un importante dirigente del peronismo, automarginado de la carrera presidencial, el gobernador de Santa Fe (centro-este) Carlos Reutemann, aceptó que el crecimiento del ex ministro del malogrado gobierno de Fernando de la Rúa (1999-2001) "quizás esté vinculado a la pelea interna del justicialismo".
Por primera vez, el justicialismo gobernante va dividido a una elección, con tres postulantes: Menem, Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá, quien declaró la mayor moratoria de la historia durante su fugaz mandato a fines de 2001.
"La soberbia del PJ es muy grande. Echó sobre las espaldas de la sociedad su interna irresuelta, seguro de que siempre habría al final un presidente peronista", analizó hoy el diario La Nación.
Para Kirchner, el crecimiento de López Murphy responde a que "acá hay una gran maniobra de grupos financieros, que no quieren un presidente, quieren un gerente".
Menem, a su vez, consideró que "ante la evidencia de que estamos arriba en las encuestas, se está tratando de impulsar directa o indirectamente a López Murphy que, en forma muy rara, estaba cuarto o quinto en las encuestas y aparece ahora en segundo lugar".
López Murphy y Menem son partidarios de políticas liberales mientras Kirchner pregona una mayor injerencia del Estado que intensifique los leves signos de recuperación liderada por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien seguirá en el gobierno si el postulante oficial gana el comicio.
Menem dijo tener versiones de que el presidente Duhalde "habría decidido no entregar el gobierno el 25 de mayo sino el 10 de diciembre", que es cuando vencía el mandato del renunciante De la Rúa.
Enemigo de Duhalde en el gobernante peronismo, el ex mandatario aceptó que de confirmarse su advertencia "quedará otro como presidente, puede ser el presidente de la Cámara de Diputados o de Senadores, ya que el presidente interino ya renunció" y se irá el 25 de mayo.