Asia reportó hoy otras 17 muertes por la enfermedad SARS a la vez que se ordenó a las autoridades de Pekín intensificar sus esfuerzos en la lucha contra el virus, y los escolares de Hong Kong volvieron a clases con mascarillas quirúrgicas después de un cierre de tres semanas.
En el mundo, la cifra de muertes subió a 235 y el número de contagiados superó los 4.000. China declaró otras 11 muertes a causa del síndrome respiratorio agudo severo, Malasia anunció su segunda muerte y Hong Kong otras cinco, lo que elevó la cifra fatal allí a 99.
La epidemia tiene además repercusiones en el plano económico: el grupo japonés de electrónica Matsushita Electric interrumpió ayer la producción de una fábrica en Pekín, provocando la caída de las cotizaciones bursátiles en Tokio. Existe un gran riesgo de ver a otras empresas suspender sus actividades en China.
Mientras tanto, las autoridades canadienses dijeron que cientos de personas en Toronto pueden haber quedado expuestas al SARS por dos empleados del hospital que no hicieron caso a las órdenes de permanecer en sus hogares después de haber manifestado síntomas.
La industria del turismo en Asia, por su parte, sufrió un nuevo revés cuando Vietnam anunció planes de cerrar una atracción popular a los visitantes. La aerolínea nacional indonesia suspendió sus vuelos a Taiwán debido a una aguda reducción en el número de pasajeros. Otras aerolíneas ya habían reducido vuelos.
En India, que tiene más de mil millones de habitantes, el gobierno afirmó este martes haber lanzado una "alerta roja" con el objetivo de evitar una extensión de la epidemia, luego de que tres nuevos casos fueron confirmados la víspera en el oeste del país.
Dos días después de cancelar las vacaciones de mayo de una semana para impedir que los viajeros propagasen la enfermedad, el gobierno restableció algunos días feriados. Pero se impidió a los agentes de viajes llevar grupos de una provincia a otra.
En Hong Kong, unos 200.000 estudiantes de secundaria volvieron a clases el martes en unas 400 escuelas, dijo el vocero del Departamento de Estudación Roger Cheung. Otros 900.000 alumnos de menor edad deben regresar a clases el lunes, aunque Cheung dijo que todavía podría variar esa decisión.
Se exigieron mascarillas quirúrgicas a estudiantes y maestros. Algunos alumnos hacían fila frente a las escuelas para que les tomasen la temperatura.
En Pekín, donde el SARS ha matado a 28 personas, la prensa oficial atribuyó al jefe del Partido Comunista de la ciudad haber ordenado a las autoridades intensificar el rastreo de quienes pueden haber estado expuestos a la enfermedad respiratoria altamente contagiosa y a reportar las novedades con rapidez y exactitud.
Los comentarios de Liu Qi se produjeron después que el Ministerio de Salud dijo el domingo que el número de infecciones en la capital china casi se había decuplicado de 37 a 339. Hoy, en toda China continental se reportaban 2.158 casos de SARS y 97 muertes.
El SRAS podría ser provocado por un virus mutante, según científicos chinos, lo que haría más difícil combatir la epidemia.
La OMS publicó ayer un lista de casos sospechosos de SARS, según la cual unos 13 países - fuera de Asia - estarían afectados por la enfermedad.
Ellos son: Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Francia, Suecia, Italia, Suiza, Rumania, España, Irlanda, Australia, Brasil y Kuwait.
AP y AFP