Los temores sobre una quiebra de American Airlines retornaron tras la decisión del sindicato del personal de navegación de organizar una nueva votación sobre los acuerdos de reducciones salariales que habían permitido salvar provisoriamente a la mayor compañía aérea del mundo.
Muestra de la inquietud sobre una posible bancarrota -que sería la mayor de la historia del transporte aéreo- las acciones de American cerraron con una pérdida de 23% (a 3,85 dólares por papel) en Wall Street.
American evitó el miércoles pasado un concordato al obtener la ratificación de todas las categorías de personal de los recortes salariales acordados por la dirección y los sindicatos, que totalizan 1.800 millones de dólares por año (21% de la masa salarial).
Pero el anuncio del otorgamiento de ventajas financieras importantes a los dirigentes de la empresa cuestionó todo y provocó la ira de los empleados, que aceptaron reducciones salariales que van de 15 a 25%.
American otorgó a seis de sus más altos responsables -entre ellos su presidente, Don Carty-, primas que representan dos veces sus salarios nominales si se comprometen a no dejar la compañía hasta enero de 2005.
La empresa financió además un fondo especial destinado a proteger las jubilaciones de 45 de sus ejecutivos en caso de quiebra.
Ante el disgusto de los sindicatos, la dirección dio un paso atrás: renunció el viernes a las primas, pero mantuvo el fondo especial sobre las pensiones.
"Todos aceptamos renunciar a las primas para dar a nuestros empleados confianza en el compromiso de la dirección de continuar compartiendo los sacrificios" salariales, explicó Don Carty, quien presentó sus "excusas" a los sindicatos y a los empleados.
Estas "excusas" no fueron suficientes para que la calma volviera al río, muy por el contrario.
Mientras los otros sindicados (mecánicos y pilotos) continuaban hoy examinando cuál será su respuesta, la organización sindical que representa al personal de a bordo, la APFA, ya hizo saber su intención de organizar una nueva votación sobre las concesiones salariales.
"Advertimos a la compañía sobre nuestra intención de organizar una nueva votación de nuestros miembros", indicó un portavoz de la APFA, George Price. Según él, los dirigentes del sindicato se reunirán próximamente para "fijar los detalles de un nuevo escrutinio".
El presidente de la APFA, John Ward, se manifestó "escandalizado" por la actitud de la dirección de American que anuló una parte de sus ventajas financieras únicamente porque fue "atrapada con las manos en la masa".
"Después de esto, no puedo, honestamente, pedir a un miembro del personal de vuelo que crea la menor cosa dicha por la compañía, ni tener la menor confianza en lo que afirma la compañía sobre su situación financiera o sobre sus planes para evitarnos la quiebra", afirmó Ward en un comunicado.
Las azafatas y sobrecargos habían votado el miércoles por escasa mayoría (52,4%) a favor de las concesiones salariales.
La dirección de American siempre afirmó que el rechazo de los recortes salariales, incluso por una sola categoría del personal, traería una "quiebra inmediata" de la empresa, muy deficitaria (3.500 millones de dólares de pérdida en 2002) y golpeada fuertemente por la crisis del transporte aéreo.
Según los analistas, los temores de que American se vea obligada a pedir la protección de la ley de Quiebras (Capítulo 11, que habilita al concordato) se activan nuevamente por estos últimos acontecimientos.
"El personal de vuelo quiere otra votación. Además, los sindicatos podrían iniciar procedimientos judiciales para tratar de renegociar los acuerdos de reducciones salariales (...). Todo esto podría empujar a American a pedir la protección del Capítulo 11", indica la firma de inversiones Bear Stearns en una nota publicada el lunes. AFP