El arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, abogó
en su mensaje de Pascua por la condena de la
"violencia física y moral" y pidió a los uruguayos "ser
más solidarios con quienes sufren marginación e
injusticia, entrando a Jesús en lo profundo del misterio
de la vida".
Monseñor Cotugno deseó paz a los uruguayos y
recordó que "es la primera palabra que sale de la boca
de Jesús resucitado".
El más importante prelado de la Iglesia Católica de
Uruguay insistió en las palabras del Salvador: "Yo soy
la fuente de la vida y de la paz".
"Jesús es nuestra esperanza: violentos y prepotentes
podrán seguir llevando el mundo de la cruz. Pero, él es
la vida y el perdón. En todos los tiempos, la paz es el
único fruto permanente del dolor de los inocentes",
insistió Cotugno.
"Los hombres nos matamos entre nosotros, con
armas y palabras; rencores y venganzas; egoísmos e
indiferencias. Dios permite nuestro pecado, pero lo
transforma. La cruz es como una moneda: una cara
nos muestra el absurdo de nuestro pecado.?Matamos
a Dios!. La otra cara evidencia lo absoluto del amor
divino: Dios mata nuestra muerte", concluyó el
arzobispo.