El acuerdo al que El Correo llegó en noviembre del año pasado con el Deutsche Post (correo alemán) está evolucionando de acuerdo a lo estimado y para los próximos meses de mayo y junio de este año está prevista su ampliación. Este negocio genera actualmente el 4,5% de la facturación de la empresa estatal, unos U$S 30.000 mensuales, informó a El País el vicepresidente de la entidad oficial, Gustavo Osta.
La primera fase del acuerdo comenzó a operar el 25 de noviembre del año pasado y consistió en la operación por parte del correo uruguayo de un "Mailhub" en el aeropuerto de Ezeiza, que se encarga de recibir y reencaminar toda la carga del correo alemán para el conjunto de los países de América Latina.
Esta operación involucra un tonelaje de una magnitud tal que la hace inoperable desde el Aeropuerto Internacional de Carrasco.
Un informe de la Administración Nacional de Correos al que accedió El País señala que la tendencia al incremento de los volúmenes manejados en Ezeiza se mantiene y en marzo se llegaron a 41.982 kilogramos, lo que supuso un incremento importante desde los 5.590 kilogramos de diciembre pasado.
"El nivel actual es compatible con el volumen comprometido por el Deutsche Post para los primeros meses del operativo. El crecimiento futuro estará ligado no sólo a la evolución de las ventas del Deutsche Post en los distintos países en los que opera, sino a los eventuales negocios que El Correo pueda realizar en la región", dice el informe.
Sin embargo, en el mismo informe se indica que hay algunos elementos que pueden conspirar contra el crecimiento del negocio. "El nuevo plan de vuelos vigente a partir del 1? de abril ha significado que Lufthansa no tenga vuelos diarios a Ezeiza, lo que directamente implica que parte del material, que hasta el momento estaba remitiendo a ese aeropuerto, será encaminado por otras vías. Esto puede afectar, en alguna medida, la tendencia creciente mostrada anteriormente", agrega el informe.
OTROS NEGOCIOS. Sin embargo, hay otros negocios posibles planteados. La segunda operativa que se analiza consiste en servicios de valor agregado a ser realizados en un Mail Terminal en Zona Franca de Montevideo o Zona Franca de Colonia, especialmente con mercadería saliente. El Correo necesita acceder a nuevas fuentes de ingreso porque actualmente le debe U$S 4 millones a proveedores y U$S 6 millones al sistema financiero.
El subsidio que recibe se ha ido reduciendo tras llegar a U$S 13 millones anuales, y el año pasado se ubicó en U$S 7,5 millones.
Su Directorio considera fundamental, para revertir la situación, seguir con la internacionalización en materia de negocios, acceder a la distribución de las facturas de las empresas públicas y racionalizar la plantilla de funcionarios, que hoy llega a 1.920 personas.
Precisamente, la Gerencia de Paquetes elevó a la Gerencia General, el pasado 18 de febrero, un memorándum en el que se propone la creación de una empresa con personería jurídica 100% propiedad de El Correo para viabilizar y facilitar actuales y futuros negocios internacionales.
"La realidad del mercado indica que a nivel local, y a partir de la situación que atraviesa el país, resulta muy difícil encontrar nuevas oportunidades y desafíos para El Correo que contribuyan a su autofinanciamiento. Esto, además, se ve agravado dado que el nivel de inversión esperable es nulo debido a las carencias en las fuentes locales de financiamiento existentes. En síntesis, al tiempo que se deben explorar nuevas estrategias comerciales en el mercado interno, resulta necesario explorar otras alternativas fuera de fronteras", dice el documento al que accedió El País. "Es decir, El Correo posee un posicionamiento internacional que es necesario capitalizar a la mayor brevedad posible, ya que en su defecto, terminará caducando", agrega. La empresa debería ser flexible y autónoma y contar con presupuesto y logo propios, sugieren los técnicos de la empresa postal. Algunos nombres propuestos para la empresa son Uypost, Urupost y Postexport.
El Directorio del ente también pretende explorar otras asociaciones con privados y busca que el gobierno defina claramente su política postal.