A una semana de las elecciones se mantiene la paridad en Argentina

| A medida que se acerca el día clave, aumentan rumores de un posible fraude y el temor de que los comicios terminen en la justicia

BUENOS AIRES | AFP

Nada parece resuelto, cuando falta una semana para la presidencial del 27 de abril en Argentina, y los principales candidatos buscan arañar voto a voto a sus rivales esperando llegar a la segunda vuelta, el 18 de mayo.

Las encuestadoras auguran una inevitable segunda vuelta por primera vez en la historia electoral argentina, donde cinco de los 19 postulantes tienen aún aspiraciones de figurar en el duelo que resuelva en el balotaje quién asumirá el 25 de mayo.

Uno de los más recientes sondeos, de Ipsos-Mora y Araujo, ubica al ex presidente Carlos Menem al frente con 18,3% de las intenciones de voto, superando a otro peronista, Néstor Kirchner (16,8%), y al centroderechista Ricardo López Murphy (16,3%), el de mayor crecimiento en las últimas semanas.

Completan el quinteto de punta el tercer peronista, el fugaz presidente Adolfo Rodríguez Saá (15,1%) y la diputada socialcristiana Elisa Carrió (12,6%).

Vale decir que del primero y al quinto hay sólo 5,7 puntos de diferencia, pronosticando una elección muy cerrada.

PARIDAD. La evidente paridad y la indefinición no impidió que Menem asegurara nuevamente ayer sábado que ganará en primera vuelta el 27 de abril.

Su imagen de político experimentado que viene a completar el trabajo realizado en una década al frente del Ejecutivo (1989-99) y a corregir los desajustes de sus sucesores, domina las pantallas de televisión y los afiches callejeros.

Mientras Menem cuenta con la mayor imagen negativa entre los 25,5 millones de electores (57% de los encuestados no lo votaría nunca, según Ipsos-Mora y Araujo), también está instalado que logrará imponerse al poco carismático Néstor Kirchner.

En lo que muchos consideraron un recurso de campaña, Menem confirmó días atrás el embarazo de su esposa, la ex Miss Universo chilena Cecilia Bolocco, que le daría un hijo en diciembre, a los 73 años de edad.

Duhalde, para apuntalar a su delfín Kirchner, lanzó al ruedo nada menos que a su ministro de Economía, Roberto Lavagna, el padre de la estabilidad recobrada en los últimos meses, el hombre que fue capaz de domesticar la devaluación, la inflación y postergar vencimientos de deuda.

MINISTRO. Kirchner anticipó que matendrá a Lavagna en el cargo después del 25 de mayo, con lo que espera transmitir una imagen de continuidad en la política económica, cuando se esbozan los primeros síntomas de reactivación después de cinco años de recesión.

López Murphy, Rodríguez Saá y Carrió buscan mantener en la recta final cada uno el perfil que los mantiene entre los preferidos de los electores, recorriendo cuanto programa de televisión se les cruce, a tono con una campaña que se juega mucho más en los medios que en las calles.

Mientras se acortan los plazos, sigue flotando en el aire la sospecha de algunos de los candidatos de que el 27 de abril habrá fraude, y quedó instalado que quien termine tercero —y por lo tanto fuera del balotaje—pondrá el grito en el cielo.

El fantasma de una elección poco transparente ingresó a Argentina en marzo, luego de que la elección para gobernador en la norteña provincia de Catamarca debió ser suspendida por la justicia tras actos de violencia relacionados con el candidato peronista, el senador Luis Barrionuevo.

"Es irresponsable que los candidatos hablen de fraude sin presentar pruebas, no hay olor a fraude", coincidieron ayer para La Nación dos especialistas en materia electoral, la uruguaya Carina Perelli y el argentino radicado en Costa Rica Daniel Zovatto.

Simultáneamente, Duhalde negó ayer haber realizado un pacto con su gran enemigo político Carlos Menem, para repartirse el poder después de las elecciones.

"No sé de dónde sacan esas cosas, yo no voy a negociar con nadie, ni con Menem, ni con Kirchner", aseguró.

Duhalde salió así a desmentir una investigación publicada en la última edición del semanario porteño Noticias, que en su portada denuncia "El pacto Menem Duhalde, cómo negocian para dividirse el poder gane quien gane".

Duhalde se defiende de las críticas

BUENOS AIRES n El presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, recurrió ayer a la jerga médica para sostener que su país ha logrado superar una grave crisis económica, aunque advirtió de que aún necesita un período de recuperación.

"Hemos salido de terapia intensiva. Estamos en terapia intermedia, pero hay que tener mucho cuidado porque, cuando un enfermo sale de terapia intensiva, si no se cuida, puede terminar en (el cementerio de) La Chacarita", destacó en sus habituales alocuciones de los sábados por Radio Nacional.

El mandatario utilizó gran parte de su espacio radiofónico para refutar las críticas a su plan económico vertidas por la mayoría de los candidatos a las elecciones presidenciales del próximo domingo 27 de abril.

"No hay nada más mentiroso que político en campaña" proselitista, indicó Duhalde, para quien el leve crecimiento experimentado en los últimos dos meses por algunos sectores de la economía local, como el turismo, es un signo de que Argentina "está saliendo de la peor crisis económica y social" de su historia.

El jefe de Estado sostuvo que en su breve período de gobierno, que comenzó el 1º de enero del año pasado, tras la crisis institucional que forzó la renuncia del entonces presidente Fernando De la Rúa, se logró "sacar al país de la depresión" y "comenzó a crecer la industria, la actividad agropecuaria y el turismo".

RESPUESTA. "Si esto no es bueno, no sé entonces qué es lo bueno", agregó en respuesta a las críticas de los aspirantes a sucederle en la presidencia de Argentina.

Los candidatos a las elecciones presidenciales, que según los encuestadores se definirá en la segunda vuelta prevista para el 18 de mayo, han criticado con dureza en sus actos electorales la política económica del Gobierno.

La única excepción es el peronista Néstor Kirchner, quien cuenta con el respaldo de Duhalde y que ha anunciado que, en caso de ser elegido, mantendrá a Roberto Lavagna al frente del Ministerio de Economía.

El jefe de Estado también rechazó las denuncias sobre un posible fraude en las elecciones presidenciales al decir que esos comicios serán "un ejemplo de transparencia" e insistió en que el próximo 25 de mayo traspasará el mando "a quien haya elegido la gente, sea quien fuere".

Duhalde aseguró que su "único deseo" es "garantizar la transparencia" de los comicios, que no se dé "un paso atrás" en la política económica y volver a su casa el 25 de mayo, después de traspasar el mando, para "descansar" junto con su familia. EFE

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