George W. Bush saludó hoy la liberación de siete prisioneros de guerra estadounidenses en Irak como "una razón más para celebrar" Pascuas este fin de semana, fiesta religiosa que según el presidente estadounidense "aporta una promesa: que el bien pueda emerger del mal".
Los seis hombres y una mujer arribaron en un vuelo especial desde Alemania, adonde recibieron tratamiento en el hospital militar estadounidense de Landstuhl.
Los oficiales Ronald Young, David Williams y Patrick Miller; el sargento James Riley; los especialistas Adgar Hernández, Joseph Hudson y Shoshana Johnson continuarán su convalescencia en las bases de Fort Hood y Fort Bliss, Texas.
Todos recibieron impactos de bala y en el caso de Johnson, recibió impactos en ambos tobillos y pudo vérsela en silla de ruedas poco antes de abordar el avión el viernes en Landstuhl.
El avión que los trajo de regreso a Estados Unidos arribó a última hora de hoy.
"Nuestra nación entera compartió la felicidad de saber que siete prisioneros estadounidenses fueron rescatados en el norte de Irak al comienzo de esta semana y que ahora están a salvo", dijo Bush en su mensaje radial semanal.
Bush, quien pasa el fin de semana en su rancho en Texas, señaló que llegaron cartas de buenos deseos para las familias de los prisioneros incluso desde Australia y Japón.
Los siete soldados fueron descubiertos en el norte de Bagdad el 13 de abril por combatientes estadounidenses que se abrían paso hacia la ciudad de Tikrit, el último bastión de resistencia del derrocado líder Saddam Hussein.
Todos los soldados liberados fueron mantenidos aislados durante su hospitalización en Alemania. Médicos militares explicaron que ello les daría la posibilidad de "descomprimirse" antes de emprender el regreso para reencontrarse con sus familias.
El presidente dijo que Estados Unidos está enlutado por la muerte de 156 soldados estadounidenses en el frente iraquí. "Rezamos por que sus familias encuentren el consuelo de Dios y Su gracia. Sus motivos no siempre nos son claros", acotó.
Cerca de 550 efectivos estadounidenses resultaron heridos durante la guerra, mientras la mayor parte de los combates se consideran terminados. Muchos soldados ya recibieron tratamiento especializado en hospitales de Estados Unidos.
AFP