Estados Unidos considera adoptar nuevas medidas para reforzar su dura política hacia La Habana, en respuesta a la reciente represión de disidentes, indicó ayer la Casa Blanca.
"Los esfuerzos de Cuba para silenciar las voces de la oposición sólo tornan el objetivo de nuestra política -alentar una rápida y pacífica transición hacia la democracia- más relevante y más urgente", dijo la portavoz de la Casa Blanca Claire Buchan, en Crawford (Texas), donde se encuentra el presidente George W. Bush.
"Seguiremos trabajando con la sociedad civil cubana independiente y con los cubanos y estamos dispuestos a considerar pasos para hacer avanzar ese objetivo de nuestra política en este clima", añadió.
En una audiencia legislativa sobre Cuba realizada el miércoles, altos funcionarios estadounidenses dejaron en claro que el gobierno estudia cómo reforzar la política contra La Habana.
Consultado por la AFP sobre en qué consistirian las nuevas medidas, el secretario de Estado adjunto interino para Latinoamérica, Curt Struble, declinó dar datos específicos y señaló que aún no se han tomado decisiones.
El diario The New York Times indicó ayer que para castigar al régimen de Castro el gobierno considera la eventual suspensión del envío de remesas hacia la isla -estimadas en hasta 1.000 millones de dólares anuales- y de los vuelos directos entre ambos países.
Según The New York Times, Bush hará pronto un anuncio público sobre la represión en Cuba, y advertirá que no tolerará una nueva crisis migratoria como las ocurridas en 1980 y 1994, cuando miles de cubanos llegaron a Estados Unidos.
En la audiencia celebrada ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, la administradora adjunta de la Agencia estadounidense para el Desarrollo (USAID) para Latinoamérica y el Caribe, Karen Harbert, prometió "reforzar el compromiso con los activistas de derechos humanos de Cuba" y entregarles aún más libros -sobre todo de escritores cubanos independientes-, videos y radios de onda corta.
También sostuvo que aumentarán sus esfuerzos para difundir las notas de periodistas independientes dentro de la isla y trabajarán para presionar a La Habana a que respete los derechos laborales.
Por otra parte, Estados Unidos se declaró hoy "muy satisfecho" por la resolución moderada sobre Cuba aprobada en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, minimizando su fracaso en obtener el apoyo necesario para condenar la represión contra la disidencia.
AFP