BAGDAD | AFP, AP y REUTERS
El jefe militar de la coalición angloestadounidense, el general Tommy Franks, llegó ayer a Bagdad, mientras en Estados Unidos el presidente George W. Bush pidió a la ONU que levante las sanciones contra Irak.
"Ahora que Irak ha sido liberado, las Naciones Unidas deberían levantar sus sanciones contra ese país", declaró Bush en un acto público en Saint Louis (Missouri).
En Nueva York el embajador de Estados Unidos ante la ONU, John Negroponte, señaló que su país no tiene aún listo un borrador de resolución para presentarlo ante Naciones Unidas.
Tommy Franks, comandante de las fuerzas estadounidenses que derrocaron a Saddam Hussein, se instaló en uno de los palacios del ex dictador iraquí en Bagdad desde donde sostuvo una teleconferencia con el presidente Bush.
Franks llegó al aeropuerto de Bagdad temprano en la mañana en su primera visita a la capital iraquí para saludar a las tropas y sus comandantes por el progreso alcanzado en su misión.
CHOQUES. Aunque las principales batallas se han reducido, las tropas estadounidenses todavía enfrentan choques en la ciudad de Mosul (norte), que han dejado 19 muertos en los últimos dos días.
Por lo menos cuatro personas resultaron muertas el miércoles y otras fueron heridas durante disparos que testigos atribuyeron a las fuerzas estadounidenses, indicó a la AFP un responsable del hospital de esa localidad.
El ejército estadounidense reconoció que había recurrido a las armas pero sólo para responder a disparos.
En Bagdad, tropas de Estados Unidos allanaron la casa de la directora del laboratorio de armas biológicas de Saddam Hussein y en otro frente descubrieron un amplio campamento para entrenar a terroristas al sur de Bagdad.
Los comandos norteamericanos, respaldados por unos 40 infantes de marina, organizaron el allanamiento de la residencia de Rahib Taha, apodada "Doctora Germen" por los inspectores armamentistas de las Naciones Unidas.
Un vocero de la infantería de Marina, el cabo John Hoellwarth, dijo que el campamento de adiestramiento para terroristas consistía de unos 20 edificios permanentes en una superficie de unas diez hectáreas al sur de Bagdad, y estaba operado conjuntamente por el Frente para la Liberación de Palestina y el gobierno iraquí.
PRESENCIA. Una parte de las tropas estadounidenses será repatriada próximamente, pero el grueso de las fuerzas seguirá en el terreno para ayudar a restablecer el orden en el país, dijo el general William Wallace, comandante de las fuerzas terrestres estadounidenses en Irak.
También Gran Bretaña estima necesario mantener una "presencia naval" en el Golfo, para intervenir en caso necesario, declaró el secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, Adam Ingram.
Unos 30.000 soldados estadounidenses se dirigen de Kuwait a Irak para garantizar la seguridad en el país, según el teniente coronel John Miller, comandante de un batallón de infantería.
Los marines recibieron órdenes para garantizar el funcionamiento de 15 de los 33 hospitales de Bagdad y tienen previsto reparar la red eléctrica y restablecer el agua potable.
PROPUESTA DE SIRIA. En el plano diplomático, Siria presentó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas un proyecto de resolución reclamando que el Medio Oriente sea una zona sin armas de destrucción masiva, anunció el embajador sirio ante la ONU.
Siria hizo circular un borrador de propuesta entre los 15 países que conforman el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que plantea que este organismo asuma un papel central en la eliminación de armas nucleares, químicas y biológicas en todo el Oriente Medio y que inste a los gobiernos de la región a ratificar varios acuerdos de control de armas, incluida la Convención de Armas Químicas de 1993.
Además, el gobierno sirio dijo el miércoles que estaba dispuesto a cooperar con Estados Unidos, por el bien de los iraquíes.
Crece respaldo popular al presidente en EE.UU.
La gran mayoría de los norteamericanos aprueba la actuación general del presidente Bush, y un porcentaje aún mayor aprueba su gestión del conflicto con Irak, según una encuesta que publicó "The New York Times".
Los sondeos indican que la popularidad de Bush trepó al 73%, desde un 59% antes de la guerra, y que el 79% por ciento valoró positivamente su conducción de la acción militar contra Irak.
Hay incluso una mayoría del 54% de la población, que las encuestas no registraban desde hacía tiempo, que muestran confianza en la política económica de la Administración Bush.
La encuesta muestra también que una mayoría de norteamericanos están dispuestos a considerar una victoria el ataque contra Irak, aunque Saddam Hussein no sea capturado o eliminado y las armas de destrucción masiva no se encuentren nunca.
Después del conflicto en Irak, el 48% de los entrevistados se mostró contrario a la estrategia de los ataques preventivos y no quiere que Estados Unidos resuelva los conflictos ajenos, mientras que el 29% de los encuestados opinó que Estados Unidos debe promover en otras naciones un cambio de régimen desde una dictadura a una democracia. ANSA y EFE