El presidente Luiz Inácio Lula da Silva acordó hoy con los gobernadores de los 26 estados de Brasil y el Distrito Federal un proyecto de ley para reformar el deficitario sistema de pensiones públicas del país, que será enviado la próxima semana al Congreso.
"Hay acuerdo total de que este proyecto va a ser defendido por los 27 gobernadores del país y el presidente de la República", dijo a periodistas el ministro de la seguridad social, Ricardo Berzoini, tras una reunión entre Lula y los mandatarios regionales que se extendió durante toda la jornada.
Berzoini detalló las reformas al sistema -que le costó al gobierno 15.000 millones de dólares el año pasado-, que contemplan la elevación de la edad mínima de los empleados públicos para jubilarse, y el polémico cobro de una contribución para el sistema de los trabajadores ya retirados.
Los jubilados, de aprobarse el proyecto, sufrirán un descuento del 11 por ciento en sus haberes en caso de recibir como beneficio una pensión superior a 1.058 reales (343 dólares) por mes, dijo Berzoini.
El proyecto también propondrá la creación de un límite a las pensiones en el sector público de 2.400 reales (776 dólares).
El ministro afirmó que si las medidas fueran aprobadas por el Congreso, Brasil economizaría 56.000 millones de reales en 30 años.
La reforma, vista como clave por los inversores para asegurar la sustentabilidad de la deuda pública de Brasil, de 250.000 millones de dólares, podría sufrir una dura oposición de los sindicatos y funcionarios estatales.
Lula dijo recientemente que esperaba que el Congreso sancione el proyecto para setiembre, señalando que la aprobación de la reforma del sistema de pensiones y de otra proyectada en el tributario permitirían al país "avanzar diez años en pocos meses".
Berzoini dijo que la reforma busca garantizar en el mediano y largo plazo la sustentabilidad del sistema de pensiones, hoy amenazado por su carácter deficitario.
El ministro explicó que el proyecto establece la edad mínima para recibir las actuales y futuras pensiones en 60 años para los hombres y 55 para las mujeres.
Según las reglas vigentes, la edad mínima para jubilarse en el sector público brasileño es de 48 años para las mujeres y 53 años para los hombres.
Para aquellos que deseen jubilarse antes de la que sería la nueva edad mínima, sus pensiones tendrán un descuento de 5 por ciento por cada año de anticipación.
El gobierno de centroizquierda de Lula, quien asumió el 1 de enero, viene trabajando duro para impulsar reformas clave, que son discutidas desde hace años y que según varios economistas podrían impulsar a la mayor economía latinoamericana hacia un robusto crecimiento en el largo plazo.
Lula también busca simplificar y modernizar el complicado sistema tributario brasileño. El proyecto para esa reforma también fue discutido en la reunión con los gobernadores. REUTERS