La decisión del presidente Eduardo Duhalde de que la Argentina se abstenga de condenar a Cuba en la comisión de derechos humanos de la ONU, cosechaba hoy duras críticas de los sectores de derecha, pero también respaldo del resto del espectro político.
Duhalde sorprendió el martes al anunciar el voto de abstención en la la comisión de derechos humanos de la ONU en Ginebra. Informó también que esta decisión se adoptaba en coordinación con Brasil, principal socio de la Argentina en el Mercosur.
"La Argentina no va a condenar a Cuba, un pequeño país bloqueado. Lo consideramos inoportuno, teniendo en cuenta esta guerra (de Irak) unilateral y violatoria de derechos humanos", sostuvo el Presidente.
La Embajada de los Estados Unidos expresó en un comunicado su "decepción" por la determinación argentina. En cambio, el embajador cubano, Alejandro González Galiano, elogió "la decisión valiente del gobierno argentino, en momentos en que Estados Unidos ha arreciado su escalada reaccionaria contra mi país".
Tal como lo anticipó Duhalde en su anuncio de la víspera, la mayoría de los candidatos presidenciales para los comicios del 27 de abril respaldó su decisión. Fue criticada, en cambio, por los dos exponentes de centro-derecha, el ex mandatario Carlos Menem, postulado por un sector del peronismo y Ricardo López Murphy, del nuevo Movimiento Federal Recrear.
Menem, que durante sus diez años de gobierno propugnó un total alineamiento diplomático con los Estados Unidos y anualmente ordenó votar en Ginebra resoluciones adversas a Cuba, declaró anoche que "esta decisión nos aisla todavía más del mundo. Instamos al gobierno transitorio que encabeza Duhalde a que revise su anunciada decisión".
López Murphy, por su parte, expresó que "no estoy de acuerdo con la modificación de la posición argentina sobre Cuba".
En cambio, el peronista Néstor Kirchner, candidato presidencial apoyado por el gobierno, declaró que "comparto la decisión del gobierno. Además, compartir el voto con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva me parece espectacular y está realmente muy bien".
Elisa Carrió, candidata del centroizquierdista ARI, afirmó que "me parece muy bien la decisión de Duhalde. No es conveniente ser funcional a los intereses de los Estados Unidos, en momentos en que (el presidente) George W. Bush masacra a un pueblo como el de Irak".
El tercer candidato peronista, Adolfo Rodríguez Saá, dijo que "comparto la posición argentina y del Mercosur respecto del voto argentino sobre Cuba".
El candidato socialista Alfredo Bravo, a su vez, declaró que "estoy a favor de la decisión del gobierno argentino de abstenerse". Patricia Walsh, de Izquierda Unida, calificó el anuncio de Duhalde de "un cierto avance, pero no es suficiente. Debemos votar a favor de Cuba y de su pueblo, no abstenernos".
El centenario diario La Nación expresó, en un editorial, que "el paso que ha dado nuestro país significa un retroceso que no puede dejar de lamentarse", atribuyéndolo a motivaciones electoralistas.
Clarín, mediante su columnista Oscar Raúl Cardoso, sostuvo que "en el ocaso de su gobierno, que concluirá el 25 de mayo, Duhalde decidió que la unidad de acción con el Mercosur, con Brasil, merece cualquier riesgo".
Los tres diarios de negocios -Ambito Financiero, El Cronista Comercial e Infobae- criticaron al Presidente en duros términos. "Duhalde cayó a lo peor: apoya dictadura fusiladora de Cuba", expresó Ambito Financiero.