Las gremiales representativas del sector agropecuario argentino, resolvieron tomar la drástica medida de romper el diálogo con el actual gobierno, dado que se mantienen las retenciones del 20% a la producción.
A menos de 10 días de las elecciones en el vecino país (que se realizarán el domingo 27 del corriente mes), la Sociedad Rural, la Federación Agraria, Coninagro y las Confederaciones Rurales Argentinas tomaron la decisión a través de un duro comunicado de prensa.
Según el mismo, las gremiales "repudian la actitud del gobierno de desconocer los legítimos reclamos fiscales y financieros del campo" y anuncian "la interrupción del diálogo con las actuales autoridades hasta tanto asuma la nueva administración" (el 25 de mayo).
Los representantes del campo establecen que "no apoyamos esta política económica que le da la espalda a la producción y menos aún su continuidad".
Más adelante establecen que desde hace meses "reclamamos una actitud sensata, de aliento a la producción porque demostramos ser el sector que dinamizó la economía y exhibió los más rápidos índices de recuperación en esta crisis sin precedentes". Agrega el comunicado que "soportamos los cambios de reglas de juego en la economía en plena campaña agrícola, nos dolarizaron los insumos arbitrariamente, discriminaron al sector con una alicuota diferencial del IVA, agravado por una absurda modificación de su régimen de retenciones, nos confiscan el capital sin permitir la aplicación de un ajuste en el impuesto a las ganancias y no respetan los derechos adquiridos en la refinanciación del Banco de la Nación".
Las gremiales analizan que "somos el motor que alimenta la esperanza de superar la difícil realidad que vivimos los argentinos", agregando que "con lo que aporta el campo sólo por retenciones, 6.400 millones de pesos anuales, no puede haber hambre en la Argentina".
Según su punto de vista "todo el esfuerzo volcado en un acta acuerdo con el Ministerio de la Producción resguardando las condiciones de igualdad en los derechos, respetando los derechos adquiridos y la seguridad jurídica del productor, se frustró con una actitud dilatoria que mantiene vigente una política económica que sólo persigue como objetivo aumentar la recaudación fiscal.
Recuerdan que hace una semana "el presidente Eduardo Duhalde comprometió su palabra de solucionar los principales problemas de la producción", analizando que "se cumplió el plazo, pero no el compromiso". También mencionan que hace unos días "todos los ministros de Agricultura del país apoyaron los reclamos del campo".