El Consejo Directivo de la Cámara de Industrias del Uruguay se reunió la semana pasada con el ex presidente, Luis Alberto Lacalle, al que planteó que resulta "un contrasentido" que se grave la renta del sector manufacturero independientemente de si ésta se reinvierte o no, y replantearon que se rebaje el Impuesto a los Sueldos porque afecta la capacidad de consumo interna.
La gremial entiende que esta situación lleva a que muchas veces las empresas deban depender excesivamente del crédito bancario y que no tengan incentivos para utilizar su capital propio. Actualmente, la tasa del Impuesto a la Renta de Industria y Comercio (IRIC) se ubica en el 35% y la gremial considera que el tributo no debería gravar la reinversión de utilidades.
Los industriales también pidieron que se avance en la disminución del peso global del IVA procurando además simplificarlo, y una reducción del Impuesto a las Retribuciones Personales, porque disminuye la capacidad de consumo a los asalariados.
Una reforma tributaria es necesaria siempre que no se creen nuevos tributos para financiarla, como plantea el proyecto que tiene a estudio el Poder Legislativo, dijeron los industriales.
Esa iniciativa, recordaron, prevé destinar a la reforma el producido de los gravámenes a las sociedades anónimas y la gremial no comparte esa idea.
Fuentes de la CIU dijeron que Lacalle se mostró proclive a impulsar un sistema que grave las rentas físicas, siempre que tome en cuenta a éstas en su totalidad y permita al contribuyente descontar sus costos.
TRIBUNAL ARBITRAL. La Cámara de Industrias señaló también a Lacalle su inquietud por la demora en la puesta en marcha del tribunal arbitral que entenderá en la acción que comenzó Uruguay contra Argentina por los regímenes de promoción industrial de las provincias de San Luis, San Juan, La Rioja y Catamarca y que constituyen, a juicio de los industriales, competencia desleal.
Las empresas uruguayas afectadas se reunieron recientemente con el canciller interino, Guillermo Valles, a quien pidieron que el gobierno agilite la designación del árbitro que sustituirá al ex ministro de Industria, Sergio Abreu, que fue objetado por Argentina.
Las empresas uruguayas afectadas pertenecen al sector de la fabricación de pinturas, de aceites y de pañales, entre otros rubros.
El gobierno argentino, sin embargo, ha asegurado a las provincias que defenderá la continuidad del régimen.
El pedido de conformación de un tribunal arbitral lo realizó Uruguay, luego que fracasaran todas las instancias previstas de conciliación. Nuestro país ya ganó una controversia con Argentina, cuando un tribunal determinó por unanimidad que el país vecino debía levantar las trabas que había impuesto a la exportación de bicicletas de la empresa Motociclo.