Buenos Aires | AP. El gobierno argentino reiteró hoy su rechazo a la posibilidad de un fraude en los próximas elecciones presidenciales del 27 de abril y atribuyó esos rumores a candidatos que los utilizan para hacer campaña.
"Ni en la justicia ni en el gobierno recibimos ninguna denuncia sobre esta cuestión. Esto se está utilizando como instrumento de campaña de algunos candidatos", dijo en el ministro de Interior Jorge Matzkin en una conferencia con corresponsales extranjeros. "Nuestro anhelo es que el 27 de abril sea un día normal", agregó.
La posibilidad de que haya fraude, tema que se ha convertido en el eje de la campaña en los últimos días, fue instalada por candidatos tanto del peronismo como de la oposición y se apoya en la paridad que muestran las encuestas entre los tres aspirantes el peronismo y los esfuerzos del gobierno por consolidar al gobernador Néstor Kirchner.
También durante el fin de semana una investigación periodística reveló que en la provincia de Formosa el gobierno reparte junto a los planes de asistencia social una carta en la que llama a votar por Kirchner porque "es el único que va a permitir que este plan siga llegando a sus manos".
Para despejar las versiones de irregularidades, Matzkin aseguró que en la "Argentina no hay tradición de fraude" y que para garantizar la transparencia del acto electoral llegarán al país una misión de la OEA, partidos políticos latinoamericanos y representantes de la ONU. Además, 85.000 efectivos de seguridad custodiarán el proceso en todo el país.
Otros de los temores es que alguno de los candidatos no conforme con el resultado decida acudir a la justicia, lo que podría demorar el ajustado cronograma electoral.
El ministro reconoció que entre la elección y asunción del nuevo presidente "los tiempos son justos, pero también posibles".
La primera vuelta es el 27 de abril. En caso de que ningún candidato obtenga el 45% de los votos o el 40% con una diferencia de 10 puntos porcentuales con el segundo, habrá segunda ronda el 18 de mayo. Una semana después, asumirá el nuevo presidente.
"Cualquier candidato tiene un plazo de 48 horas después de cerrado el comicio para presentar la impugnación. Después de ese plazo, ya no", explicó Matzkin.
Si alguno de los candidatos impugnara los resultados y la Justicia se demorara en su pronunciamiento el 25 de mayo no podrá asumir el ganador. En este caso se deberá reunir una Asamblea Legislativa para designar un presidente provisorio en lugar de Duhalde. "Esta hipótesis es posible, pero no creo que suceda", dijo Matzkin.
Según informó el ministerio, de los 36 millones de habitantes 25,4 millones están en condiciones de votar. En el exterior, están habilitados 32.000 argentinos que podrán sufragar en embajadas y consulados.
El costo total de las elecciones será de 100 millones de pesos (33,7 millones de dólares).