Ginebra | EFE. Una resolución sobre los derechos humanos en Cuba será votada mañana, miércoles, en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
La cuestión cubana, que en años anteriores concitaba la atención de la Comisión, ha sido relegada hasta ahora a un segundo plano por la situación en Oriente Medio, particularmente por la guerra en Irak y la situación en los territorios palestinos ocupados por Israel.
El proyecto de resolución presentado por Perú, Costa Rica, Uruguay y Nicaragua expresa su respaldo a la labor de la representante especial del Alto Comisionado para los Derechos Humanos para Cuba, la magistrada francesa Christine Chanet, y pide al gobierno de Castro que coopere con ella.
El gobierno cubano, sin embargo, ha adelantado ya su negativa, lo cual implica que Chanet continuará sin poder visitar la isla para verificar sobre el terreno la situación de los derechos humanos.
Hace cinco semanas, cuando llegó a Ginebra para participar en la primera semana de sesiones de la Comisión, el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, dijo que "ningún país de América Latina ni Estados Unidos ni ningún otro del mundo tienen autoridad moral para juzgar a Cuba".
El viernes último, tras la reciente ola de detenciones, juicios sumarios y graves condenas de disidentes políticos, la delegación de la Unión Europea hizo circular de manera informal entre algunos países un breve texto que podría haber sido la base para una enmienda de último momento al proyecto de resolución original.
De esa forma se pretendían recoger las opiniones de algunos países para saber si estarían dispuestos a apoyar una resolución de condena al gobierno de Cuba por la referida ola de represión, según han explicado a la agencia de noticias EFE fuentes diplomáticas.
El texto, que no llevaba membrete oficial, criticaba el castigo de los disidentes cubanos por expresar pacíficamente sus puntos de vista políticos, religiosos y sociales, y por ejercer su derecho a una participación plena y en términos de igualdad en los asuntos públicos.
Sin embargo, tras breves consultas, la Unión Europea parece haber renunciado a proponer esta enmienda debido a la existencia de un grupo importante de países que bajo ninguna circunstancia estaría dispuesto a votar a favor.
Según las fuentes consultadas por EFE, la enmienda europea tendría pocas posibilidades de prosperar debido no sólo a las fuertes resistencias de países africanos o islámicos que no quieren ser cuestionados tampoco por sus propios estándares de derechos humanos, sino también por las reticencias de algunos latinoamericanos.
Las mismas fuentes señalaron que incluso el proyecto de resolución original -considerado como demasiado "suave" en vista de los últimos sucesos en la isla por organizaciones no gubernamentales de derechos humanos-, probablemente solo obtenga mañana una mayoría bastante "ajustada".