A pesar de que el secretario privado del intendente de
Montevideo, Mario Areán, dijo en varias oportunidades
que su intención no era meter preso al periodista de
Brecha, Sergio Israel, ayer pidió a través de su
abogado al juez Sergio Torres que se lo condene por
un delito continuado de difamación con 12 meses de
prisión. Allí mismo el defensor, Juan Fagundez
presentó su alegato y pidió el archivo. El juez emitirá su
sentencia el martes 22 de abril.
Una vez afuera del juicio el Ministerio Público, y tal
como lo permite el articulo 33 de la ley de prensa, el
abogado del denunciante se transformó en el
acusador. En el dictamen que Carlos Freira leyó,
afirmó que Israel "ha excedido los límites que le
señala la ley, no ha actuado con la diligencia
profesional debida, cometiendo un daño en el honor
del denunciante, y en el respeto que este tiene en la
sociedad, al publicar informaciones falsas, carentes
de pruebas y difamatorias, basadas simplemente en
supuestas fuentes que no se han revelado, lo que
pone en duda la existencia de las mismas".
Agregó que quedó "plenamente demostrado que el
denunciado ha imputado al denunciante hechos
determinados y falsos, que le han provocado el odio y
el desprecio público", conducta prevista en el delito de
difamación.
Para Freira las "claras y reiteradas contradicciones" de
los trece testigos hacen pensar que a "la falta de
investigación y de comprobación de los hechos, se le
debe agregar en opinión de esta parte una
intencionalidad deliberada de publicar una imagen
falsa" de Areán y también la del intendente, Mariano
Arana.
El abogado citó la polémica publicación redactada por
el fiscal de Corte, Oscar Peri Valdez de noviembre de
2002 en la que dice que en el periodismo, "la
información se comprende como un bien social y no
como un simple producto".
También dijo, citando a Peri, que "el derecho de
información no tiene el carácter absoluto y por ende,
está sujeto a límites" y que la notoriedad del sujeto "no
autoriza a una publicidad indiscriminada ni le suprime
un cierto ámbito de vida privada".
ARCHIVO. Al responder al letrado de Brecha, el
abogado de Israel, Juan Fagúndez, pidió archivar la
causa, en el entendido de que "por encima de los
derechos en pugna: el del honor y el de la libertad de
prensa, hay un "derecho constitucional superior que le
exige al actor haber actuado no sólo contra el honor
sino en perjuicio del interés general representado por
la libertad de expresión, la libertad de información y el
derecho del pueblo a estar informado".
Agregó que el periodista "se basó en indicios reales,
existieron fuentes confiables, veraces y verificadas,
actuó éticamente y respetó ante todo su profesión y en
la investigación y en este juicio la intimidad de Areán".
Entre los 17 puntos que para Fagúndez quedaron
probados en este juicio, señaló que varios de los
testigos presentados por el denunciante "venían a
proteger alevosamente al mismo, se pudo escuchar
en la audiencia como se negaban extremos más que
probados, como se intentó eludir la realidad y a las
preguntas de la sede, de la fiscal, y del defensor,
mientras que, varios de ellos preguntados por el
acusador batían récord de velocidad para contestar,
hubo que escuchar hasta discursos políticos a favor de
la gestión del intendente (que nada hacían a la causa)
de parte de algún director".