Tras varias semanas de negociar sólo en referencia a lo que pasaba en Iraq, el rendimiento de las bolsas de Wall Street comienza en estos días a depender menos de la guerra y más de las perspectivas económicas y los resultados de empresas.
Las bolsas cerraron ayer con una leve alza, en medio de un volumen de negocios moderado y sin que en ningún momento pudiera anotarse una clara tendencia de alzas o bajas, reflejo de la cautela de los inversores ante las nuevas incertidumbres que afectan al mercado.
El Dow Jones de Industriales ganó 0,29%, en tanto el mercado Nasdaq de nuevas tecnologías avanzó 0,65%.
Los claros indicios de que la guerra pudiera acercarse al final tras el avance por Bagdad de las fuerzas de EE.UU. y sus aliados, y las imágenes de júbilo del miércoles en la capital iraquí tuvieron poco impacto en las bolsas de Nueva York.
A juicio de los expertos, desde hace varios días que se daba por descontado en las cotizaciones de las bolsas que las fuerzas de la coalición liderada por EE.UU. y Gran Bretaña vencerían la resistencia del régimen de Saddam Hussein.
Tras la victoria, un tema que preocupa a los analistas en el ambiente de posguerra es la situación de Siria e Irán, países a los que se teme se podría llegar a extender la campaña militar de la coalición.
Pese a las imágenes de jubilosos iraquíes celebrando en las calles, los analistas no se dejan engañar por el entusiasmo de la victoria y son conscientes de que el ataque anglo-estadounidense a Iraq está muy lejos de ser visto como una "liberación" por el mundo islámico.
En la medida que los analistas e inversores dejan de prestar atención a las noticias de la guerra, convencidos ya de la victoria, se comienzan a estudiar las cifras macroeconómicas de EE.UU., que dan cuenta de una clara desaceleración.
La próxima semana también se comenzarán a entregar los resultados de empresas en el primer trimestre, y las últimas advertencias de una serie de compañías de que no lograrán cumplir con sus metas de beneficios preocupa a Wall Street.
Pese a la cautela y la incertidumbre, muchos expertos creen que este es un buen momento para comprar, pues una vez acabada la guerra la confianza de los consumidores, cuyo gasto es el motor de dos tercios de la economía, debería comenzar a subir.
LATINOAMERICA. La Bolsa de Sao Paulo sufrió su tercer revés seguido al cerrar el Bovespa con una baja de 1,42% por la cautela de los mercados externos sobre la economía mundial y señales de aumento de la inflación.
Por su parte, el índice Merval bonaerense subió 0,20%.
EUROPA. Los parqués europeos bajaron ayer por las negativas perspectivas de crecimiento económico internacional y pese a la ocupación de Bagdad por las fuerzas aliadas.