El embajador de Estados Unidos (EE.UU.), Martin J. Silverstein, calificó de "hipócritas" las acciones de los manifestantes que se agolparon la semana pasada en las inmediaciones de la sede diplomática a protestar por la guerra y pedir paz, mientras arrojaban botellas y piedras contra ese edificio, y se preguntó qué hubiera pasado sí esas mismas personas se pronunciaban de ese modo en Cuba.
"Es una hipocresía que protesten pidiendo paz y con la otra mano arrojen artefactos con fuego contra los policías tratando de provocar una reacción. También es una gran hipocresía quemar una bandera norteamericana y una imagen del presidente de EE.UU. para expresar su deseo de paz", sentenció.
Silverstein señaló que todas esas personas que protestaron de esa manera violenta no hubieran podido hacerlo bajo un régimen como el cubano donde en las últimas tres semanas 47 personas fueron arrestadas, acusadas, procesadas, enjuiciadas y condenadas por cuestionar el régimen socialista de Fidel Castro.
DEMOCRACIA. El embajador señaló sin embargo que la reacción de la población en Uruguay está enmarcada en una democracia donde cada uno tiene derecho a manifestar su opinión.
"Estoy de acuerdo con los manifestantes que llevan letreros o insignias pidiendo paz, no hay ninguna persona que ame la democracia que no la quiera, pero en algunos casos para preservar la paz a veces es preciso tomar acciones valientes y osadas, y lamentablemente eso a veces implica acciones militares", añadió.
En ese marco pero respecto al caso de Cuba, Silverstein señaló que le llamo la atención que no hubiera ninguna acción de protesta por los hechos ocurridos en ese país. "Lo que esta ocurriendo en Cuba es una vergüenza para el mundo libre. Por eso me he quedado atónito porque no haya habido una indignación abierta en la comunidad uruguaya".
VIAJE DE BATLLE. Respecto a la próxima visita del presidente, Jorge Batlle, al mandatario norteamericano George Bush, el embajador aseguró que se trata de un encuentro para continuar solidificando la relación entre ambos países y que los logros comerciales que se puedan obtener dependerán de las conversaciones que se tengan en Washington.
"El propósito del viaje es conversar sobre temas comerciales, diplomáticos y de las relaciones entre ambos países. Batlle se va a reunir no sólo con el presidente Bush sino con integrantes del gabinete y de los más altos rangos del gobierno", anunció.
Respecto a las posibilidades de Uruguay de tener un tratado de libre comercio con EE.UU. aseguró que "los esfuerzos están enfocados en tener un acuerdo de libre comercio para toda América Latina" y no sólo con un país porque se requieren cientos de técnicos y estudios para alcanzar un estándar de esa naturaleza.
En cuanto a la fecha en que las carnes uruguayas podrán volver a ingresar al mercado norteamericano— luego del cese producto del brote de fiebre aftosa—señaló que dependerá de los plazos necesarios para que se realice la aprobación a través del Departamento de Agricultura de ese país. "Uruguay está dispuesto a trabajar con completa transparencia para cumplir con los requerimientos para volver a exportar carne a los Estados Unidos, eso es algo que le dejamos claro al Departamento de Agricultura, pero al igual que cualquier gobierno Estados Unidos tiene la obligación de proteger la producción de alimentos".
"Hay plazos de ese proceso que no pueden cambiarse, pero se están haciendo esfuerzos de recortar los tramites burocráticos que podrían enlentecerlo", apuntó.