El papa Juan Pablo II pidió ayer la pronta conclusión del conflicto en Irak y expresó una preocupación especial por los civiles atrapados en medio de los intensos combates.
El pontífice, quien se ha opuesto vehementemente a la intervención militar encabezada por Estados Unidos, dijo a los fieles reunidos en la Plaza de SanPedro que el trabajo para conseguir la paz representa una obligación permanente .
"La realidad de estos días demuestra esto en una forma dramática" , afirmó.
"En particular, mi reflexión va para Irak y todos aquellos involucrados en la guerra desatada ahí. Pienso en un modo especial acerca de la población civil que pasa por una dura prueba en varias ciudades" .
En los meses anteriores a la guerra, el Papa pidió una solución negociada, se reunió con numerosos funcionarios relacionados con la crisis y enviórepresentantes para que conversaran con otros.
"Dios quiera que este conflicto termine pronto y abra un espacio a una nueva era de perdón, amor y paz" , oró Juan Pablo.
Añadió que no hay justificación legal ni moral para esta invasión, y se mostró preocupado por sus efectos en las relaciones entre los cristianos y losmusulmanes. AP