Con diferente tono y discurso, los sectores blancos Alianza Nacional y Correntada Wilsonista estribaron en la figura de Wilson Ferreira para fijar su posición sobre la situación del país, la responsabilidad partidaria de la hora y la interna de la colectividad.
Al conmemorarse los 15 años del fallecimiento del caudillo nacionalista, ambos sectores rindieron homenaje, Correntada, con un acto frente a su tumba en el cementario del Buceo, y Alianza Nacional con una convocatoria en el centro de Montevideo para inaugurar la sede central del movimiento.
El dirigente de Correntada, Francisco Gallinal, lanzó el desafío de entender cuál es la inspiración que ofrece Wilson hoy ante los "momentos de zozobra" que atraviesa el país. Y aprovechó para recordar el trámite de la ruptura de la coalición y las consecuencias para el Partido Nacional en el escenario político.
"En noviembre del año pasado, el Directorio resolvió por mayoría, en un pronunciamiento luego ratificado por la Convención, retirar a sus hombres del Poder Ejecutivo. Nosotros como Correntada Wilsonista, no compartimos esa decisión porque entendíamos que el retiro de los ministros significaba a su vez el fin de la coalición, y que el fin de la coalición iba a implicar un distanciamiento político que no considerábamos conveniente en el momento en que el país más nos necesitaba", subrayó, en su carácter de único orador del acto.
"Hoy, en alguna medida, entendemos que el Partido ha perdido su rol, no es gobierno ni pretende serlo, pero tampoco es oposición. Y aunque no la escribimos ni la alentamos, porque acatamos, hoy reclamamos el cumplimiento de aquella decisión de la Convención, de dar gobernabilidad y estabilidad política al país".
Gallinal agregó que en aquella circunstancia, desde ambas posturas, "se invocó a Wilson" para respaldar la posicíon "tanto de irse como de quedarse", pero apuntó que todos tenían derecho a hacerlo porque "nadie tiene autoridad para decir que Wilson hubiera estado de este lado o de este otro", detalló.
No obstante, Gallinal recordó que Wilson acuñó el concepto de "gobernabilidad" y que las coalicioones que se han forjado en estos años "fueron producto de esa idea". En ese sentido, dijo que el mensaje de Wilson en ese momento fue "la generosidad, el desprendimiento y la responsabilidad de asumir los problemas, enfrentarlos con soluciones y estar dispuestos a pagar los costos políticos a los que siempre se rehuye cuando no se asumen posiciones". Por tanto, reclamó la misma actitud del Partido Nacional en la actual circunstancia.
Gallinal acotó que no hay que "sentir que trabajamos para un gobierno ajeno, sino que construimos para un país propio".
Finalmente, el senador nacionalista dijo que el próximo 15 de marzo, lanzados en campaña por las elecciones internas, ojalá encuentre a la agrupación "en alianza con otros sectores partidarios".
LO MEJOR. Por su parte, el senador Larrañaga dijo que el "mejor homenaje" a Wilson es "pelear por su Partido" y formalizar dos compromisos: una "renovación generacional" y hacer que su proyecto "termine siendo gobierno".
Larrañaga leyó una carta que Wilson le enviara a su esposa, Susana Sienra, durante su prisión en Trinidad, en el mes de agosto de 1984. Dijo que allí desgranó los conceptos de soberanía nacional y de la dependencia externa, demandando el pago de la deuda en función de la exportación; la revitalización de la industria y por ende del empleo; y la reafirmación de la relación del hombre con la tierra para reactivar el interior.
"Esas ideas tienen plena vigencia", sintetizó.
Larrañaga dijo que el Partido Nacional "ha querido impulsar propuestas" para favorecer la exportación, las políticas sociales y el trabajo, y sin embargo "siempre en el horizonte" encontró "el no se puede" de los "chupatintas" de asesores de organismos internacionales.
Luego, ingresó en una arenga sobre la perspectiva electoral de su colectividad.
"A muchos que están vendiendo la piel antes de cazar el oso, a muchos que vienen reposando sus vaticinios políticos en encuestas, les decimos que aquí, como siempre, está el Partido. Y creo que tenemos que retemplar el ánimo entre todos nosotros. Y convencernos de que vamos a poder si impulsamos esa renovación de hombres y de mujeres que aporten al partido el compromiso generacional impostergable, y si levantamos las banderas del partido que deben ser las banderas de la gente, para renovar ese compromiso. Yo estoy convencido que si rompemos las ataduras con el poder económico, si rompemos las ataduras con el poder de los grandes medios, si rompemos las ataduras que están en algunos de nuestros dirigentes y fijamos nuestra acción política al esfuerzo comprometido con los uruguayos de todos los pagos, va a nacer una esperanza", indicó.
"Siento hoy como un inmovilismo en nuestra dirigencia. Están tranquilos en las poltronas de los gabinetes y de los escritorios. Pero no están saliendo a recorrer el Uruguay. A hablar con la gente y organizaciones sociales", enfatizó.
Larrañaga expresó la necesidad de aplicar "estímulos tributarios y tarifarios" para desarrollar la descentralización del país y, en ese sentido, llamó a "no permitir" que el resto de los partidos "tomen nuestras banderas".
El líder de Alianza Nacional dijo de su convencimiento sobre un mejor futuro si "aplicamos políticas auténticamente nacionales" para "repoblar la campaña" con una "visión artiguista", de manera de brindar "igualdad de oportunidades" a "todos los ciudadanos".