El futuro de Irak se decide en las Azores

| "Ahora la acción militar es mucho más probable. En la cumbre serán tomadas las decisiones", dijo el canciller británico

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WASHINGTON Y LISBOA | ANSA

El destino de Irak podrá definirse hoy en la crucial cumbre que mantendrán en las portuguesas islas Azores el presidente estadounidense, George W. Bush; el primer ministro británico, Tony Blair, y el español, José María Aznar, aliados a favor de un ataque militar para derrocar a Saddam Hussein.

"Ahora la acción militar contra Irak es mucho más probable y lo lamento. En la cumbre de las Azores serán tomadas las decisiones", aseguró ayer el canciller británico, Jack Straw, quien culpó al presidente iraquí, Saddam Hussein, por incurrir en una "flagrante violación" de la la resolución 1441 de desarme del Consejo de Seguridad de la ONU.

El eje Washington-Londres-Madrid fracasó esta semana en encontrar respaldo en al menos nueve de los miembros del Consejo de Seguridad para presentar una nueva resolución que autorice un ataque contra Bagdad.

El presidente Bush, por su parte, afirmó que existen "pocas razones para esperar" que Irak se deshaga de sus presuntas armas de destrucción masiva. Pero también volvió a presionar al Consejo de Seguridad de la ONU: dijo que un nuevo "fracaso" del organismo "puede desembocar en una tragedia".

OPORTUNIDAD. Fuentes del gobierno español indicaron en Madrid que la cumbre de las islas Azores "es la última oportunidad" para intentar hallar una salida política al desarme de Irak, vista la resistencia de Francia, Rusia, China y Alemania al plan estadounidense en la ONU.

En esa línea se expresó el presidente Bush: "Estados Unidos, Gran Bretaña y España siguen trabajando con otros miembros del Consejo de Seguridad de la ONU para enfrentar este peligro común".

Ante las conjeturas que indican que en la cumbre de las Azores se declarará la guerra contra Irak, el anfitrión, el premier portugués, José Manuel Durao Barroso, explicó que, por contraposición, será "un último esfuerzo" para lograr una solución pacífica a la crisis.

"Puedo garantizar —afirmó Durao Barroso— que ninguna declaración de guerra saldrá de la cumbre de las Azores", las islas ubicadas en el Atlántico, a 1.400 kilómetros al oeste de Lisboa y donde Estados Unidos tiene una base militar desde 1947.

Para la canciller española, Ana Palacio, la credibilidad de la ONU estaría comprometida si la nueva resolución no puede ser presentada a causa del veto anunciado por Francia.

"Es lógico que tres países que avalan la nueva resolución coordinen líneas políticas porque la situación es delicada a causa de que algunos países anunciaron que la vetarán de cualquier forma sin haber visto la propuesta", dijo Palacio.

PODER. Gran Bretaña, Estados Unidos, China, Francia y Rusia son miembros permanentes del consejo y tienen poder y derecho de veto de cualquier resolución.

El británico Straw recordó que incluso la resolución 1441 advierte sobre "serias consecuencias" a Bagdad. "Entonces Francia y Rusia sabían lo que firmaban con la resolución 1441", se quejó.

El premier Tony Blair convocó ayer a su gabinete para ajustar los últimos términos que llevará a la cumbre de las islas portuguesas.

Además de la cumbre entre sus mandatarios, Estados Unidos y Gran Bretaña están ajustando detalles también entre sus líderes militares.

Comandantes de las marinas de ambos países se reunieron ayer a bordo del "HMS Ark Royal", la nave de guerra insignia de la marina británica, para poner a punto los planes para una eventual ofensiva.

Según explicó el contraalmirante estadounidense Barry Costello, el de ayer fue "uno de los últimos encuentros que tendremos" con los colegas británicos para planear el ataque por mar. "Los planes están completos —agregó—, el próximo paso es ponerlos en ejecución".

Unos 300.000 militares de Estados Unidos y Gran Bretaña se encuentran en la zona del Golfo Pérsico a la espera de una decisión en Londres y Washington.

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