SAN PABLO | ANSA
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva defendió ayer su política económica en una reunión a puertas cerradas del Partido de los Trabajadores (PT), al que le exigió un rotundo aval que acalle las críticas de los sectores más radicalizados del oficialismo.
"El PT es un partido fuerte, autónomo, pero tiene que estar ciento por ciento con el gobierno. Hemos tenido que tomar medidas duras en la economía, que ya están dando sus frutos", dijo Lula da Silva al hablar en el primer encuentro de la cúpula del oficialismo desde que asumió la Presidencia, el 1º de enero.
La reunión comenzó ayer en un hotel de San Pablo, la fortaleza política de Lula da Silva, y continuará hoy en un clima de "polémica" sobre la cuestión económica, como admitió el titular del PT, José Genoino.
Los sectores moderados del PT, liderados por Lula da Silva, controlan casi el 70 por ciento de los cargos partidarios y esperan hacer aprobar un documento que brinda un claro respaldo al gobierno y alerta a los disidentes que podrían ser expulsados si votan en el Congreso contra los proyectos oficiales.
POLEMICA. "Hay un debate, hay una polémica, por ejemplo en la cuestión económica. Los miembros del PT que están en el gobierno han dicho que no se recusarán nunca al debate interno, pero somos un partido: una vez que se decide algo, por mayoría, eso vale para todos los segmentos del PT", dijo Genoino.
En tanto, el ministro de Previsión Social, Ricardo Berzoini, dijo que el presidente Lula da Silva no tolerará disidencias de los diputados y senadores "rebeldes" y recordó que el estatuto del PT prevé sanciones como la expulsión.
"Los diputados y senadores que no están de acuerdo con nuestros proyectos pueden expresar sus posturas ya que ése es un derecho hasta constitucional. Pero, a la hora de votar nuestro principio es que los votos son del partido y no de los legisladores: no pueden votar en contra", agregó Berzoini.
Sin embargo, luego de escuchar a Lula da Silva y al ministro de Economía, Antonio Palocci, los dirigentes "rebeldes" ratificaron su posición contraria a la política económica, a la que califican de "neoliberal y conservadora".
El "ala izquierda" del PT está formado por un conjunto de agrupaciones que controlan el 32 por ciento de los cargos partidarios y tienen entre 25 y 29 de los 92 diputados "petistas" y 2 de los 14 senadores del oficialismo.
REBELDES. Los "rebeldes" presentaron un proyecto en la reunión del Directorio Nacional del PT que convoca a una consulta a los afiliados sobre la marcha del gobierno, en especial de la política económica.
El ministro Berzoini anticipó que ese proyecto será rechazado por la mayoría del partido.
El encuentro de la cúpula del oficialismo se produce en el marco de una encuesta que el jueves detectó una caída de 11,6 por ciento en la imagen del gobierno y que fue citada ayer como argumento por los "rebeldes".
Pero, algunos dirigentes afines a Lula da Silva ya están "invitando" a los sectores más radicalizados a que abandonen el PT, un paso que los rebeldes no parecen estar dispuestos a dar.
"El PT definió una línea y todos los afiliados deben seguirla. Quien quiera salirse de esa línea, tiene otras opciones, como el Partido Socialista de los Trabajadores Unificados (PSTU)", señaló Delúbio Soares, secretario de Finanzas del oficialismo.