BOGOTA | Reuters
Un hombre al que las autoridades de Colombia acusan de tener vínculos con la guerrilla y de haber ejecutado el ataque con un coche bomba en un club de Bogotá, seguía los movimientos del hijo menor del presidente Alvaro Uribe, posiblemente para un intento de secuestro o asesinato.
La Fiscalía General de la Nación informó que en un allanamiento a la oficina de John Freddy Arellán se encontraron hojas desprendidas de un diario, en el que estaban anotados datos sobre Jerónimo Uribe, de 20 años; de un destacado senador, un ex ministro de Hacienda y una periodista de televisión.
"Todo lleva a pensar a los investigadores que (Arellán) cumplía misiones de espionaje para la guerrilla de destacadas personalidades para secuestros o ataques", dijo un funcionario de la Fiscalía.
Arellán fue una de las 36 personas que murió el 7 de febrero cuando un vehículo cargado con 200 kilos de explosivos estalló en el exclusivo club El Nogal, al norte de Bogotá, en el peor ataque de su tipo en más de un década en la capital colombiana.
Las primeras investigaciones de las autoridades aseguran que Arellán, de 26 años, fue la persona que al parecer engañada o pagada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), introdujo al estacionamiento del club el vehículo que estalló.
El hombre, quien era un entrenador de squash, compró una acción valorada en más de 13.000 dólares que le daba acceso al club y adquirió un lujoso vehículo en el que se ocultaron los explosivos, pese a que tenía un modesto sueldo de algo más de 200 dólares al mes.
ACUSACION. Las FARC, el principal grupo guerrillero de Colombia con 17.000 combatientes, negaron a comienzos de esta semana haber ejecutado el ataque contra el club El Nogal, pero el gobierno ratificó que todas las pruebas apuntan a que ese grupo fue el responsable.
En las hojas desprendidas del diario y que aparentemente fueron escritas por Arellán, aparece el nombre de Jerónimo Uribe, el hijo menor del presidente colombiano, con datos sobre sus rutinas, rutas de desplazamientos, número de escoltas y tipo de vehículos usados para movilizarlo.
Los investigadores creen que las FARC preparaban un ataque o un secuestro contra uno de los dos hijos del presidente, quien impulsa una estrategia para derrotar a los rebeldes y a los escuadrones paramilitares de derecha —enemigos acérrimos de los guerrilleros—, aumentando el gasto militar y el número de soldados y policías.
En las hojas del diario, recuperadas de la basura, también aparecían los nombres del ex ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, y del senador Germán Vargas Lleras, un aliado clave de Uribe en el Congreso, a quien le explotó en diciembre un libro bomba en las manos.
El legislador resultó herido de ese ataque, que las autoridades también atribuyeron a las FARC.
Los investigadores también encontraron anotaciones con el nombre de una periodista de un canal privado de televisión que cubre información del Ministerio de Defensa y un informe completo sobre su familia y sus desplazamientos.
Los investigadores no descartan que los rebeldes planearan usar el vehículo de la reportera para cometer un ataque con explosivos contra el canal para el que trabaja o contra la sede del Ministerio de Defensa.