CONSULTORA SERAGRO n En esta epoca, tamberos y ganaderos deciden sobre las inversiones en producción futura de forraje, sobre todo las siembras de praderas. Según fuentes de la industria y proveedores de insumos, el 2003 viene con gran fuerza. A pesar de las dificultades financieras de los productores, la demanda por semillas y fertilizantes para la siembra de nuevas praderas y también para las refertilizaciones de praderas viejas es intensa, sobre todo la de fertilizantes. En general, este año la tendencia es a refertilizar las praderas viejas y las de raigrás, con la intención de mejorar la productividad de las mismas.
El componente de fertilización es un insumo importante a tener en consideración a la hora de tomar estas decisiones, sobre todo cuando las diferencias de precios internacionales es significativa, algo que sucedió este año.
El fertilizante que hoy más se demanda es el superfosfato de calcio, utilizado sobre todo en las praderas. Por hectárea sembrada, se requieren entre 150 a 200 kilos de superfosfato para lograr una adecuada aplicación, que a un precio al productor de U$S 120 la tonelada (cotización actual), significan aproximadamente U$S 21,6 de costo por hectárea, un 12% más que lo que costaba hace un año atrás.
Lo mismo sucede con los demás productos utilizados en la fertilización y refertilización de las praderas, como es el caso del hiperfosfato, el cual tuvo un aumento de 11% respecto de 2002 y el fosfato de amonio con un incremento de casi el 10%.
En cuanto a la urea, fertilizado comúnmente usado en la mayoría de los cultivos forrajeros y praderas, el incremento de valor va acompañado el comportamiento del precio del petróleo en estos últimos meses. Cuando el petróleo casi alcanza un precio record, el valor de la urea subió más de 15% en dólares respecto del año pasado, lo que ha determinado una menor demanda por parte de los productores.