BRUSELAS | REUTERS
El compromiso de Francia de vetar una moción que autorice la guerra en Irak hace más real un escenario de pesadilla, donde Estados Unidos y Gran Bretaña podrían lanzar una acción militar sin el apoyo de la ONU, empujando a la alianza atlántica y a la Unión Europea a una profunda crisis.
Incluso antes de dispararse los primeros tiros, el daño a las instituciones que han sido pilares de la estabilidad de Occidente desde 1945 —las Naciones Unidas, la OTAN y la UE— crece diariamente.
Los diplomáticos europeos se aferran a la frágil esperanza de que Washington y Londres logren un compromiso y concedan más tiempo para que Irak cumpla las demandas específicas de desarme impuestas por los inspectores de armas de la ONU.
DOS ETAPAS. Para Estados Unidos y Gran Bretaña la rápida aprobación de una nueva resolución de la ONU es vital para legitimar el paso a la acción militar.
Desde que el tema de Irak entró en el dominio de la ONU, hace más de dos meses, quedó claro que el organismo no aprobaría una guerra sin un proceso de "dos etapas". La primera fue la Resolución 1441, que constataba que Saddam Hussein no había cumplido con el desarme exigido desde el fin de la Guerra del Golfo en 1991. Esta fase también permitió que se reanudara el proceso de inspecciones a cargo de expertos de la ONU, interrumpido unilateralmente por Irak en 1998. La siguiente etapa implica la adopción de una segunda resolución del Consejo de Seguridad, que establezca que Saddam Hussein ha incumplido el mandato de desarme de la ONU, lo que daría luz verde a la guerra.
Pero con el presidente estadounidense George W. Bush aparentemente determinado a pasar a la acción, con o sin una nueva resolución de la ONU, la crisis se ha abierto entre los aliados.
"El escenario más explosivo sería que Estados Unidos y Gran Bretaña logren los nueve votos en el Consejo de Seguridad que necesitan para aprobar la nueva resolución, y que Francia y quizás Rusia la veten, pero aún así irían a la guerra", dijo un veterano diplomático de la UE.
Tal situación socavaría la autoridad de las Naciones Unidas y quebraría precipitadamente la estructura de la ONU y la UE.
VETO. El presidente francés, Jacques Chirac, dejó en claro el lunes su determinación de utilizar el poder de veto, e intentó minimizar el daño potencial a las relaciones transatlánticas, enfatizando en los valores comunes, la historia y los intereses que comparten París y Washington.
Pero la activa campaña francesa por persuadir a los miembros indecisos del Consejo de Seguridad a bloquear los esfuerzos bélicos de Washington, dejarán cicatrices difíciles de borrar, dice la mayoría de analistas.
La crisis de Irak ha dividido a Europa en una zona pro Estados Unidos, encabezada por el británico Tony Blair, el español José María Aznar y el italiano Silvio Berlusconi, y una zona antiguerra encabezada por Chirac y el canciller alemán Gerhard Schroeder.
La mayoría de los 10 candidatos que tiene previsto vincularse a la UE el próximo año (países que integraban el bloque soviético) se inclina hacia Washington, provocando una agria reacción de Francia y elevando la posibilidad de que una Unión Europea ampliada de 25 naciones tenga una marcada tendencia pro estadounidense.
Diplomáticos de la UE dicen que varios líderes europeos clave apenas hablan y que la desconfianza mutua se profundiza.
"¿Cómo podrán venir a Bruselas para una cumbre la próxima semana y discutir un impulso a las reformas económicas cuando ni siquiera se hablan uno al otro"?, se preguntó el diplomático.
Los desacuerdos en torno a Irak han neutralizado al jefe de política exterior de la UE, Javier Solana, una suerte de "canciller europeo" que en esta crisis ha quedado emparedado entre los bandos.
DIVISION. Por otra parte, el primer ministro británico, Tony Blair, cuya suerte podría depender del resultado de la crisis de Irak, dijo que los desacuerdos y amenazas de veto entre los aliados occidentales le envía "un mensaje errado" al presidente iraquí.
"Dividir a Europa y Estados Unidos, una alianza que nos ha servido bien por más de medio siglo, creo que sería algo muy, muy peligroso", agregó Blair.
Superbomba lista para usar en Irak
Estados Unidos desarrolló una superbomba que la Fuerza Aérea tendrá a su disposición para un eventual conflicto contra Irak, y cuya prueba se llevó a cabo ayer en un campo de entrenamiento de Florida, EE.UU.
La nueva bomba, la más poderosa fuera de los arsenales nucleares, se denomina "Massive Ordenance Air Blast" (MOAB), pero oficiales militares la apodaron "Madre De Todas las bombas" (Mother Of All Bombs).
Se trata de una versión potenciada de la Blu 82, conocida en la jerga bélica como "Daisy Cutter" (corta-margaritas) que fue usada en 2001 por las tropas norteamericanas en Afganistán.
Como la Blu-82, Big Blue tiene una mezcla líquida de nitrato de amonio, aluminio, hidrógeno y oxígeno, pero es más grande, ya que pesa unas 10 toneladas, 3 más que su predecesora.
La nueva arma norteamericana se lanza desde aviones de transporte o bombarderos pesados y explota a un metro sobre la tierra, arrasando lo que encuentra en un radio de medio kilómetro.
La bomba MOAB guiada hacia el objetivo por un sistema satelital para obtener la máxima precisión.
Funcionarios de Defensa sugirieron que la prueba llevada a cabo ayer en Florida fue un mensaje a Irak.
"Obviamente, cualquier cosa de nuestro arsenal, cualquier arma que esté a cualquier nivel de desarrollo, puede ser usada" contra Irak, dijo el general Richard Myers, jefe del Estado mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. ANSA