México y Chile meditan antes de expresar en la ONU la voz de América Latina

Los gobiernos y la opinión pública de los países de América Latina se oponen masivamente a un ataque a Irak, pero son México y Chile los que enfrentarán el dilema de votar en el Consejo de Seguridad de la ONU, y ambos meditan hasta último minuto su postura bajo la presión externa.

Los dos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad pretenden una solución pacífica a la crisis iraquí, pero temen eventuales represalias norteamericanas si votan contra el proyecto de resolución presentado por Washington, Londres y Madrid.

El texto, que será sometido a votación probablemente el miércoles, establece que Irak debe desarmarse antes del 17 de marzo o en su defecto exponerse a un ataque.

Los teléfonos de los presidentes de México Vicente Fox y de Chile Ricardo Lagos no dejaron de sonar hoy, al igual que el fin de semana, recibiendo llamados del secretario de Estado norteamericano Colin Powell y el presidente del Gobierno español José María Aznar. También fueron frecuentes las comunicaciones entre ambos mandatarios latinoamericanos.

Santiago fue también el destino de los llamadas del propio presidente estadounidense George W. Bush, del presidente francés Jacques Chirac y el primer ministro de Gran Bretaña Tony Blair, así como de los mandatarios de Colombia y Perú.

En medio de este fuego cruzado, Fox reunió la noche del domingo a la plana mayor de su gabinete y a su embajador en Washington, Juan José Bremer, para evaluar la situación. Al término del encuentro, Fox dijo que se reserva la decisión final.

"Ante los eventos internacionales, mi gobierno seguirá actuando con responsabilidad, con absoluta soberanía", señaló hoy el mandatario mexicano. Sin embargo, los analistas estiman que las relaciones bilaterales con Estados Unidos pueden pesar a la hora de votar.

El frente EEUU-GB-España necesita nueve de los 15 votos del Consejo para que su proyecto de resolución sea aprobado y ningún veto de los cinco miembros permanentes, (EEUU, China, Francia, Gran Bretaña y Rusia).

"Si el gobierno se mantiene en su posición pacifista (...) el deterioro de las relaciones (de México) con Estados Unidos será aún mayor de lo que es", dijo el analista Guillermo Valdés Castellanos y agregó que "la lista de represalias posibles es enorme".

"Sin embargo -continuó- creo que el punto central es saber hasta dónde están dispuestos los estrategas del gobierno estadounidense en afectar a México, sin que ello perjudique sus intereses".

El "no" a la guerra es masivo en la opinión pública mexicana, con casi un 70% de rechazo, según distintos sondeos publicados por la prensa en las últimas semanas.

Chile es el otro centro de atención en el debate. A la espera de un acuerdo entre los cinco "grandes" del Consejo que le facilite una salida de esta encrucijada, el gobierno de Santiago aún no decide su posición definitiva.

"Chile ha hecho un planteamiento serio, en primer lugar, queremos que los cinco grandes lleguen a un consenso, no para escondernos detrás de ellos, como alquien dijo, sino para estar al lado de ellos colaborando para que se llegue a un entendimiento", aseguró Lagos.

Si Chile no apoya la posición norteamericana "se va a sentir una mano dura", advirtió hoy el senador Alejandro Foxley, ex ministro de Hacienda, quien participó en las primeras conversaciones, hace diez años, para concretar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con ese país.

El domingo, Lagos había afirmado que "el TLC se hace porque va en beneficio de ambos países tener una capacidad de comercio más expedito. Relacionar ambas cosas creo que es profundamente erróneo, no tiene sentido".

El fin de semana, unos 5.000 manifestantes pacifistas se reunieron en Santiago y exigen un voto contra la guerra en la ONU, una posición que es compartida por la mayoría de los partidos políticos.

Los dos gigantes sudamericanos, Argentina y Brasil también insisten en agotar la vía diplomática. El mandatario brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, afirmó hoy que la humanidad no necesita guerras, sino alimentos, educación y salud.

"El gobierno brasileño no entiende por qué no hay más sacrificio de los gobernantes del mundo entero para que se consiga encontrar una solución para que se pueda fiscalizar debidamente a Irak", dijo hoy Lula, quien fue el centro de las llamadas de Blair, Chirac y el canciller alemán Gerhard Schroeder.

El presidente argentino, Eduardo Duhalde, volvió a rechazar hoy la "locura bélica" y citó al papa Juan Pablo II al afirmar que "sería la derrota de toda la humanidad...Nada me hará pensar que la paz no es el camino. Es la única forma de resolver los conflictos en forma definitiva, por graves que sean", en su programa semanal radial. AFP

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar