La tripulación del Columbia habría intentado retomar el control de la nave, que estaba en piloto automático, cuando reingresaba a la atmósfera terrestre momentos antes de su desintegración, según informes de prensa.
La información publicada en dos periódicos estadounidenses contradice conjeturas anteriores que decían que la nave operaba con normalidad hasta que se perdió la comunicación con los tripulantes.
El trasbordador podría haber estado fuera de control, con su ala izquierda dañada o destruida durante los últimos segundos de comunicación entre los astronautas y el control de la misión, según fuentes cercanas a la investigación citadas en The New York Times.
La información sugiere que la nariz de la nave giraba a no menos de 20 grados por segundo, el máximo que registraron los instrumentos. Eso significa que el Columbia rotaba a un ritmo de casi cuatro veces por minuto.
Por otro lado, uno de los tripulantes habría intentado suspender el piloto automático, según USA Today.
El Columbia, el más viejo de los integrantes de la flota de trasbordadores espaciales, se transformó en la segunda nave destruida de su clase tras la explosión del Challenger en 1986. AFP