Un atacante suicida detonó una carga explosiva en un autobús lleno de gente en la ciudad norteña de Haifa el miércoles, matando a por lo menos 15 personas y dejando heridas a 55, informaron las autoridades.
El conductor, Marwan Damouni, dijo a la Radio del Ejército que el autobús estalló cuando se había detenido en una parada y abrió la puerta para que se apearan los pasajeros.
"Escuché súbitamente una explosión", indicó Damouni, que fue atendido en el Hospital de Carmel. "Intenté moverme, para ver si había heridos ... no podía oír debido a la fuerza de la detonación".
El primer ministro Ariel Sharon convocó esta noche a una reunión extraordinaria de su gabinete para analizar el atentado de Haifa.
Por lo menos 10 personas murieron en el lugar del atentado y las otras en centros asistenciales, dijeron la policía y los equipos de socorro.
El presidente norteamericano George W. Bush condenó el atentado y dijo que los terroristas no triunfarán en la región.
"El presidente condena de la forma más enérgica el ataque de hoy en Israel contra inocentes", dijo el vocero de prensa de la Casa Blanca Ari Fleischer. "Su mensaje a los terroristas es que no triunfarán sus esfuerzos".
"La bomba era de tamaño mediano", pero cargada de metralla para causar mayores daños físicos, según el comisionado de la policía israelí Shlomo Aharonishki.
"De momento, sabemos que el terrorista se encontraba dentro del autobús y que hubo una explosión", agregó. Los técnicos del laboratorio penal analizarán los restos, pero informaciones preliminares indican que la explosión fue causada por 60 kilos de explosivos, un artefacto desacostumbradamente potente en comparación de los usados en otras ocasiones.
La fuerza de la explosión causó destrozos y esparció restos de otros vehículos en un radio de 30 metros.
Varios testigos dijeron que la explosión ocurrió poco después de que el vehículo se detuvo en el barrio de Carmelia, en la cima de una colina, al comenzar la tarde.
Las autoridades dijeron que a esa hora el autobús seguramente estaba lleno de estudiantes de la cercana Universidad de Haifa.
"Se trata de un ataque terrorista", dijo el jefe de la policía de Haifa Yaacov Borovsky. "Concretamente, de un atacante suicida", agregó.
"Una vez más, la mano bestial del terrorismo palestino asentó un golpe en el corazón de Israel", dijo el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores Mark Sofer, y resaltó que en los últimos dos meses las fuerzas israelíes abortaron casi 100 ataques.
El secretario británico de Relaciones Exteriores Jack Straw pidió a Israel y los palestinos que cooperen para lograr la paz, a fin de poder evitar nuevos ataques.
"No existe justificación para atacar a civiles inocentes", dijo Straw. "Ataques como este no ayudarán a la causa palestina".
Por su parte, el ministro del gabinete palestino Saeb Erekat condenó "cualquier ataque dirigido contra civiles, ya sean palestinos o israelíes".
Sin embargo, agregó que "rechazamos las acusaciones del gobierno israelí que hacen responsable a la Autoridad Palestina".
Los equipos de socorro dijeron que murieron por lo menos 15 personas y varias más resultaron heridas. Algunos de los heridos fueron atendidos en el lugar y otros fueron evacuados.
"Súbitamente escuché una gran explosión y se rompieron todas las luces de mi peluquería", dijo la peluquera Ronen Levy. "Sigo anonadada".
Ovadia Saar, que manejaba otro autobús justo detrás del atacado, dijo que vio cómo "la parte trasera del autobús saltó por el aire, salieron disparadas las ventanas y la totalidad del vehículo quedó cubierta por una gran nube de polvo".
Agregó que se apeó y corrió hacia el autobús. "Fue una visión dantesca. Había unos pocos cuerpos en la calle. Evacuamos a los que vimos que respiraban".
El techo del autobús resultó completamente destrozado y el incendio subsiguiente redujo el vehículo a un montón de hierros calcinados.
Fue el primer ataque terrorista en Israel desde el 5 de enero cuando un par de atacantes suicidas mataron a 23 personas en Tel Aviv. En el pasado, dichos ataques ocasionaron una respuesta armada contundente del estado judío.
Abdel Aziz Rantisi, vocero del grupo militante islámico Hamas, elogió el ataque pero no se atribuyó su responsabilidad. "No cesaremos nuestra resistencia", indicó. "No nos amilanaremos ante las matanzas diarias" de palestinos, agregó.
El ataque ocurrió días después de tomar posesión un nuevo gobierno israelí. Algunos de los nuevos ministros pidieron en el pasado la expulsión de Yaser Arafat, a quien Israel acusa de patrocinar los ataques terroristas.
Coincide además con la ofensiva iniciada hace dos semanas por Israel contra los reductos de Hamas en la Franja de Gaza, en los que decenas de palestinos han muerto, algunos de ellos civiles.
Mientras tanto, Arafat considera designar en breve un primer ministro, como exigieron Estados Unidos e Israel para apartar del poder al veterano líder palestino.
"Encaramos un liderazgo (palestino) que en el mejor de los casos no está dispuesto a actuar, y en el peor de los casos es cómplice en muchas de las actividades terroristas que vemos", dijo Sofer. "Lo que vemos es terrorismo, matanza de niños inocentes, de personas que siguen sus vidas diarias". AP