Se abre nuevo capítulo de violencia política en Venezuela con muerte de policía

Se abrió un nuevo captítulo de violencia política en Venezuela con la muerte de un policía y otros siete heridos en un tiroteo en Caracas en el que estuvieron involucrados supuestos simpatizantes del presidente Hugo Chávez y la Policía Metropolitana dirigida por el opositor Alcalde Mayor de Caracas, Alfredo Peña.

El tiroteo ocurrió entre la noche del sábado y la madrugada del domingo en las adyacencias de la sede central de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) en La Campiña, centro-este capitalino, y dejó al policía Maikel Meneses muerto con un tiro en la cabeza y a otros siete agentes heridos de bala, precisó el director de la Policía Metropolitana (PM), Henry Vivas.

"Hay siete heridos y un muerto. Esperemos que aquí se haga justicia, que la fiscalía se aboque a una verdadera investigación", dijo a periodistas un apesumbrado Vivas, cuando asistía al funeral del cabo Meneses.

Entre los siete heridos se encuentra el subinspector Oswaldo Cartaya, quien recibió siete impactos de bala y se encuentra en grave estado en una clínica en Caracas.

El tiroteo se suma a los oscuros asesinatos de tres soldados disidentes de Chávez ocurridos este 15 de febrero, que la oposición atribuyó al gobierno y una investigación policial indica que respondieron a móviles pasionales que tuvieron como escenario la Plaza Altamira del este caraqueño, donde desde el 22 de octubre pasado se concentran militares declarados en rebelión contra el gobierno.

En torno al último tiroteo, Vivas dio la versión de que se inició cuando el cabo Pedro Vergara se desplazaba por los alrededores de la sede de PDVSA de La Campiña para asistir al funeral de su compañero Johan Rivero, asesinado el viernes de siete balazos.

"Al transitar por la zona recibió un disparo en la pierna y se detuvo a pedir refuerzos, los funcionarios que llegaron a auxiliarlo fueron víctimas de una emboscada que dejó el lamentable saldo", narró el directivo policial.

Al pedir refuerzos y llegar éstos, fueron emboscados nuevamente con disparos de pistolas y hasta de ametralladoras, que provocaron la muerte de Meneses, sostuvo Vivas.

El cabo Pedro Vergara, uno de los heridos, afirmó a la cadena Globovisión que unos "ocho encapuchados con armas largas" dispararon contra los policías, luego de ser llevados a una carpa en las cercanías de PDVSA por policías del municipio Libertador (centro y oeste de Caracas).

Al encontrarse en ese lugar, "un flaco me agarró por la camisa, me dijo ´para que veas que no estamos jugando´, y me dio un tiro en la pierna", narró el funcionario, quien expresó entre lágrimas que tuvo que correr para no ser alcanzado por los disparos efectuados en el sitio.

Vergara aseguró que en la balacera actuó un grupo comando de la policía de inteligencia (Disip) que dispersó los ataques contra los policías.

El alcalde Alfredo Peña le puso el tinte político al tiroteo cuando acusó directamente a los llamados "círculos bolivarianos", redes sociales creadas por el presidente Chávez, de tender una "emboscada" a los efectivos de la PM.

Peña aseguró que luego del violento suceso, la Disip tomó a dos de los policías heridos y se los llevó a su sede en el centro-sur de Caracas.

Sin embargo, Danni Azuaje, director policial del ministerio del Interior desmintió la versión del alcalde mayor y acusó a Peña de hacer "especulaciones sobre el caso".

"Se han iniciado las averiguaciones y queremos corroborar por qué esos funcionarios estaban en ese lugar, violando el cerco de seguridad (implantado a una cuadra de PDVSA)", indicó Azuaje a la televisora estatal Venezolana de Televisión (VTV).

La enconada división política en Venezuela ha convertido a la Plaza Altamira en un enclave opositor, cerrado al tránsito entradas las noches, y a la zona de PDVSA La Campiña en otro enclave gubernalmental, también con zona de exclusión a la libre circulación.

En una funeraria de las cercanías tuvo lugar en enero último un tiroteo que chavistas atribuyeron a policías metropolitanos.

Antes, en diciembre, otro tiroteo dejó tres muertos y una veintena de muertos en la Plaza Altamira.

La Policía Metropolitana fue intervenida en noviembre por el Ejército y la militarizada Guardia Nacional, cuando una huelga de policías produjo incidentes e incluso enfrentamientos a tiros con muertos en el centro de Caracas.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) decidió el 10 de diciembre que el cuerpo fuera devuelto a la Alcaldía Mayor de Caracas, pero el gobierno retiró las armas largas de su parque de armamentos. AFP

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