DEL PRESIDENTE DEL BID
Familia Beltrán
Diario El País
Montevideo, Uruguay
De mi mayor consideración
Con hondo pesar me he entreado del fallecimiento de vuestro padre, D. Washington Beltrán, ilustre uruguayo, quien ofreció lo mejor de sí y de su talento a la causa del periodismo libre y de quien conservo imperecedero recuerdo de amistad.
En estas dolorosas circunstancias deseo enviarles en mi nombre y en el de la institución que represento, mis más sentidas condolencias y profundo pésame.
Reciban mi sincero aprecio
Enrique V. Iglesias
DE B’NAI B’RITH
Dr. Washington Beltrán Storace
Presente
De nuestra mayor consideración:
B’nai B’rith desde hacer llegar a Ud. y a todos sus familiares, las más sentidas y fraternas expresiones de pesar ante la desaparición física de su querido padre, Dr. Washington Beltrán (Q.E.P.D.), anhelando que no tengan que saber más de dolor.
El Dr. Washington Beltrán fue uno de los republicanos que dignificaron con mayor fuerza la vida democrática de nuestro país, a través de su ilustre trayectoria en todos los ámbitos en que brillantemente supo desarrollar su labor al servicio de toda la sociedad uruguaya. El recuerdo de lo que fue una vida tan ejemplar y tan destacada, seguramente, permitirá hallar consuelo a sus seres queridos, al tiempo que nos servirá de guía a todos los uruguayos como ejemplo de lo que debe ser la tarea intelectual, política y profesional al servicio de los intereses de toda la comunidad.
Al reiterar nuestras condolencias, saludamos muy respetuosamente,
Ing. Luis Groskopf, Presidente Rina Segal, Secretaria
DEL DR. LEONARDO GUZMAN
Washington
Se nos fue desde el silencio en que lo recluía el quebranto final de su salud.
Dejó un magisterio imborrable en los editoriales que por largas décadas voceaban su impronta aunque no llevasen su firma. Y dejó otros magisterios: desde la modestia republicana de terminar su función en el Consejo Nacional de Gobierno o el Senado y volver a hacer cola en la baranda del entonces Juzgado de Menores de la calle 25 de Mayo, hasta el gesto público de orador clásico —capaz de convocar los valores simbólicos de la historia y la mitología—, a quien vimos alzarse por sobre su dolor existencial para pronunciar, con 80 años, la oración a su padre mártir: es que a la suprema bofetada que el destino le dio cuando era niño, contestó con amor y servicio al diarismo y al país, en la huella de convicciones espirituales con las que su madre, Elena Beltrán de Mullin, respondió a su tragedia.
Le habíamos oído en el Ateneo. Le habíamos tratado ocasionalmente con los amigos que pasamos por la Tribuna Libre de la Juventud de El País de los 50. Le supimos periodista entero cuando nos topamos con su sensibilidad, en la trastienda de la CX-44, Radio Solís, que, con su grupo familiar, supo llevar a una etapa de florecimiento, de la que resurgieron los payadores y se proyectaron nombres entonces nuevos como el de Gustavo Adolfo Ruegger, Rolán Massa Ferreira y tantos.
Con Enrique —admirable hermano de la carne para él, y del espíritu para tantos de nosotros—, fue un avanzado en estudiar, teorizar e impulsar el análisis de la gran enfermedad del siglo XX: el totalitarismo, en sus formas nazista, fascista y comunista. Lo enfrentaron juntos desde su horror liberal por los fanatismos, pero, además, desde su concepción del hombre, la sociedad, los valores y la vida. Intuyó Washington hace medio siglo lo que ahora nos hace falta a gritos: la necesidad de reconstruir la noción del Derecho y el Estado a partir de la persona.
Hombre de partido y pasiones, era capaz de solidarizarse por sobre competencias y banderas. Mi columna de El País se debe muy particularmente a su insistencia. Con Carlos Scheck, con Daniel Scheck, personalmente y a través de Julio C. Jaureguy, cinco veces me invitaron a escribir acá. En las cuatro primeras, tuve razones válidas para rehusarme. En la quinta —hace ya más de seis años—, sentí que era imperativo aceptar, porque ya avanzaban sobre el país la miseria con marginación, los bolsones de incultura e ignorancia y los efectos de más de cincuenta años de malas prácticas político-administrativas.
En mi concurrencia —muy salteada— a la rueda de los miércoles, con él hablábamos siempre del hoy y del mañana. Pero sobre la marcha fuimos descubriendo que, en nuestro largo anteayer, cada uno había leído al otro hasta los entresijos, detectando giros, marcando flexiones, rastreando orígenes. Un día le confesé cuánto me mortificaba que, tras publicarse una nota, me saltara a la vista una palabra repetida o una frase perfectible. Con llaneza fraternal me respondió: "A mí me sucede lo mismo. Paso el día amargado... hasta que me doy cuenta que ese problema sólo existe dentro de mi cabeza". Es que había andado mucho por los caminos ascendentes que impone la función editorial, donde es misión de interés público acostumbrar a los ciudadanos a pasar, sin que se note, de lo particular a lo general, habituándolos así a un ejercicio que Maupassant llamaba "la marca de los espíritus selectos" —y que, practicado colectivamente, a una nación entera puede hacerla también selecta.
Quebrantada la salud, escribió hasta que pudo. Se le agotaba el corazón, pero mantuvo fuerte la circulación del análisis, con el impulso de sístole y diástole de entusiasta aprobación o enérgica condena, expresado todo con ática delicadeza o con torrentosa repugnancia por la "cochambre".
Con cariño y gratitud, le despediría como el último gran editorialista si no fuera que en los últimos tiempos, tras la fragmentación y pérdida de tanto, no estuviéramos asistiendo a un retoñar. Por él, reaparece gente que, desde la conciencia literaria, científica, histórica o filosófica, aporta nuevas columnas vertebrales de "deber ser", sin las cuales lo que meramente "es" se nos desmenuza en collages sin pegamento.
En medio de la desorientación colectiva, los hombres de convicción tienen mucho que aportar. Y cambiarán los acentos y los estilos, pero la función mensajera —angelical— de la prédica va a ser necesaria toda vez que el alma quiera levantar vuelo por sobre los datos, para que el sentimiento y la idea cumplan su específica misión de moldear, para el pueblo, lo que vendrá.
Leonardo Guzmán
DEL DIPUTADO PABLO MIERES
Sr. Martín Aguirre Gomensoro
Director de "El País"
Lamentamos profundamente el fallecimiento del Dr. Washington Beltrán. Hombre fundamental en la historia del diario "El País", pluma clave durante la reconquista de la democracia y testigo fundamental de la vida del Uruguay en los años más significativos del siglo que terminó. Lo respetamos y lo conocimos defendiendo con pasión los ideales del Partido Nacional, del que fuera principal impulsor y defensor de su unidad.
Su pasión en la defensa de las ideas es un ejemplo a seguir. El Uruguay ha perdido en un gran ciudadano.
Pablo Mieres
DE RODOLFO NIN NOVOA
Washington Beltrán
Acompaño el dolor ante tan irreparable pérdida.
Rodolfo Nin Novoa
DE ALADI
Señor Martín Aguirre Gomensoro Señor Director:
En estos momentos de tanto dolor por el sensible fallecimiento del Doctor Washington Beltrán, deseo hacerle llegar a usted y por su intermedio a los familiares y demás funcionarios del diario El País, mis más sinceras y profundas palabras de condolencias.
Hago propicia la oportunidad para renovarle el testimonio de alto aprecio y distinguida consideración.
Un afectuoso abrazo
Juan F. Rojas Penso
Secretario General de la Asociación Latinoamericana de Integración
DE DIEGO PEREZ Y FEDERICO DEAL
Washington, Diego, Javier
Queridos Washington, Diego, Javier y hermanas leyendo el país en Madrid nos enteramos de la triste noticia, les mandamos un fuerte abrazo a todos.
Diego Pérez y Federico Deal
DE DIARIO EL MERCURIO
Don Washington Beltrán
Durante los casi siete años que me correspondió actuar como Secretario Ejecutivo y Gerente del Grupo de Diarios de América, puede apreciar su gran calidad humana y sus dotes de estadista, periodista y orador. Sin lugar a duda su impronta quedará marcada como un sello indeleble en El País, en la nación uruguaya y en los diarios de este continente que se unieron en el GDA. Siendo chileno, vivo lejos de Montevideo, pero siempre me sentí muy cercano a él por el afecto y simpatía que prodigaba. Con entusiasmo permanentemente se interesó por entregar a sus lectores la mejor información, con veracidad, oportunidad e independencia.
El País pierde a una de sus mayores personalidades, pero gana la mejor herencia que un periodista le pueda otorgar, como es su propio ejemplo. Los que le conocimos perdemos a un buen amigo pero, confiados en la voluntad de Dios, creemos que desde lo Alto su estrella que brillará para siempre por la mejor de las causas.
Recibe un sincero abrazo
Guillermo Canales G. Editor del Centro de Documentación y Redactor de El Mercurio, Santiago de Chile
DE BAYER
Señor Director del Diario El País
Martín Aguirre
Presente
De nuestra mayor consideración:
Con profundo pesar hemos tomado conocimiento del repentino fallecimiento del Dr. Washington Beltrán.
Su desaparición representa una pérdida que involucra a muchos sectores de nuestra sociedad, ya que su muy reconocida trayectoria como gobernante, legislador y periodista, lo transformaron en un líder de opinión y un referente nacional.
Estamos convencidos que el valor, la dedicación y esfuerzo brindado durante toda su vida perdurarán, superando los límites de la existencia física.
Deseamos expresarle nuestro sentido pésame y agradecemos por su intermedio hacer extensivo nuestro pesar a su familia y colaboradores de El País.
Bayer S.A.
Hernán Bagliero, Gerente Health Care
Laura G. de Gorlero, Jefe de Relac. Institucionales
DE UNION CIVICA
El Partido Unión Cívica quiere expresar su enorme congoja ante la desaparición física de una figura extraordinaria tanto en lo político como en el periodismo nacional.
Una persona con grandes referentes éticos y morales, un hombre que prestigió la política y que se distinguió en su trayectoria por su honestidad, inteligencia y honradez, con un destacado patriotismo.
Queremos expresar asimismo que para los suyos, los de su partido y los del país, será siempre un ejemplo a seguir y que desaparece en él uno de los grandes ciudadanos de nuestro Uruguay.
Arq. Aldo Lamorte
Presidente Unión Cívica
DEL INSP. PPAL. ALVEZ LOZANO
Saluda muy atentamente al Sr. Redactor Responsable del diario "EL PAIS", don Martín Aguirre Gomensoro, ante el sentido fallecimiento de su Co-Director el Dr. Washington Beltrán.
Deseándoles que una humana resignación les permita sobrellevar tan triste circunstancia, se reitera desde esta Jefatura a sus gratas órdenes.
Inspector Principal Narciso Alvez Lozano
Director de Coordinación Ejecutiva de Policía de Montevideo
DE ESCUELA WASHINGTON BELTRAN
Flia. Beltrán
Acompañamos con profundo sentimiento tan sentida pérdida.
Maestra, director, docentes y alumnos Escuela 108, Washington Beltrán
DEL DIARIO HOY CANELONES
"A los integrantes del staff del Diario El País, nuestras condolencias ante el fallecimiento del Dr. Washington Beltrán. Hombre de destacada actividad cultural a través de ese medio de comunicación que fundó su padre y con la publicación de su propios libros, supo ascender escalones en la vida política, convirtiéndose en alguien de opinión referente, más allá del acuerdo o la discrepancia, en editoriales a las que se pudo recurrir durante tantos años. Nos solidarizamos con vuestro dolor y quede en la memoria el recuerdo del periodista extinto como hombre de bien y prestigio en una profesión que boga por seguir en tan difícil coyuntura".
Julio Britos Bide
Director
DEL CENTRO DE INVESTIGACION Y DESARROLLO COOPERATIVO
"Acompañamos vuestro humano dolor ante la irreparable pérdida física del Dr. Washington Beltrán, paladín y baluarte del auténtico periodismo objetivo y democrático".
Lic. Eduardo A. Quiroga
Director Ejecutivo
DE LA SRA. LEDICE DA ROSA
"Con profunda congoja acompaño el lamentable deceso del gran amigo Dr. Washington Beltrán".
Lédice da Rosa de la Sierra
DEL DR. MIGUES BARON
Dr. Enrique Beltrán
Conmovido por la desaparición de Washington Beltrán te envío un fraternal abrazo pierde la nación un ejemplar exponente de dignidad cívica y amor a su partido.
Dr. Migues Barón
DE JOSE A. QUADROS
Diario El País
Con profundo dolor despido al ilustre Dr. Washington Beltrán quien en sus largos ochenta y ocho años supo cumplir dignamente con los ideales democráticos y asimismo honrar a su distinguida familia, a quien le envío mi más sentido pésame.
José Antonio Quadros
DE ANGEL CARBONARO
Dr. Washington Beltrán
Todos sabíamos que algún día, físicamente se tenía que ir, también sabemos que muchos lo lloraban, otros entristecerán y en algunos, como nosotros, crecerá en nuestro interior, el enorme orgullo de haberlo conocido, valorado y por sobre todas las cosas apreciarlo.
Fanático hijo adoptivo de Punta del Este, no sólo para disfrutarlo él, sino que enseñó a toda su familia y amigos un cariño, respeto y valorización de nuestra ciudad, él decía siempre dos cosas, que Punta del Este, nunca perderá su identidad de nacimiento y que será sin límite su fama en el tiempo.
Su casa en El Faro, en plena península, fue un símbolo de la clásica familia uruguaya, íntegra, esposa, hermanos, hijos, nietos, bisnietos... toda una corte y todos con una condición, amaban Punta del Este como a todo el Uruguay pero esto era una debilidad. Hemos sentido de nuestro mayores y hemos visto, que los hombres pasan y las instituciones quedan, hoy estamos en frente a una excepción para esta regla, seguramente el diario El País, será lo que es o mucho más, porque a W. Beltrán no lo pierde, lo tiene en su esencia para siempre, lo que él significó, alma y pensamiento no da lugar al olvido. Leer sus editoriales, era, tomar una clase, daban para la polémica y si la rueda de discusión eran grande, insólitamente terminábamos todos coincidiendo con las sabias, siempre frescas y sólidas reflexiones. Había días que la lapicera se tornaba espada, pero la autoridad del que la ejercía nos obligaba a respetar la discrepancia.
Creo que fue todo lo que un uruguayo deseó ser, haber representando el país en el Vaticano fue su momento cumbre, porque la fe, la distinción que ello implicaba, era el premio al uruguayo ilustre.
Este país, rico en mujeres y hombres intelectuales, hoy es pobre económicamente, los uruguayos seremos capaces de volverlo a ubicar en lo que fue, pero siempre a través de nuestras letras, nuetros periodismo, los hombres de derecho, se perdió un símbolo, pero el capital está intacto, y eso es riqueza.
Siempre será bueno releer algún editorial o comentario de esta pluma prodigio y allí sí podremos seguir diciendo lo afortunado que fuimos de haberlo leído y conocido.
Nuestro afecto y pesar para la familia y en especial para Washington, hijo, y Diego, amigos que hacen honor al apellido.
Angel Carbonaro
DE ASOCIACION DE DESPACHANTES DE ADUANA
Señor Director de El País
Don Martín Aguirre Gomensoro
Presente
La Comisión Directiva de esta Asociación se dirige a Ud., y por su intermedio a demás integrantes de vuestra Empresa, a los fines de presentarle sus más sentidas condolencias ante el fallecimiento de vuestro Co-Director Dr. Washington Beltrán Mullin.
En función de lo expuesto, deseamos expresarle nuestros sentimientos de solidaridad con la esperanza de poder ayudarles a sobrellevar la dolorosa pérdida experimentada.
Sin otro particular, lo saludan con las expresiones de su mayor consideración.
Rafael Querol Vázquez, Presidente;
Juan A. Reymúndez Martínez, Secretario; Héctor Torres Moratorio, Gerente
DE ENZO MASCHERONI
Dr. Enrique Beltrán
Enzo Masheroni Aznábal y familia, lo acompañan con profundo pesar el fallecimiento de su muy apreciado hermano Washington, no haciéndolo personalmente por motivos de salud.
Un abrazo fuerte.
DE ARRILLAGA E IRIÑIZ CASAS
Dr. Enrique Beltrán
Un abrazo en silencio. Tu hermano Washington ingresó en la historia del Partido Nacional por haber sido un gobernante antisolemne, antigenuflexo y antiservil.
Esc. Atilio Arrillaga Simpson Dr. Nelson Iriñiz Casás
DE JUVENTUD POR EL RESURGIR NACIONALISTA
Dr. Enrique Beltrán
Ante dolorosa pérdida para nuestro Partido y para la República Juventud por el Resurgir Nacionalista le hace llegar sus sentidas condolencias.
Gustavo Calandra, Presidente
DE JOSE MA. GAMIO Y SRA.
Dr. Enrique Beltrán
Muy sentido pésame.
José María Gamio y Sra.
DE JORGE BASSO
Sr. Director del diario El País
Ante la irreparable pérdida de quien fue ciudadano ejemplar y político a imitar mi más sinceras condolencias.
Jorge Basso Stajano
DE HIJOS DE LIBORIO CAMPOS
Diario El País
Lamentamos irreparable pérdida del Dr. W. Beltrán.
Hijos Liborio Campos
DE AIDA COSICANTICA
Dr. Washington Beltrán hijo y flia.
Acompaño con sincero dolor desaparición física del ilustre caballero amigo.
Un abrazo
Aída Consicantica de Vilar
DEL DR. MARIO CANTON
Señores Directores de El País
De mi mayor consideración:
El fallecimiento del Dr. Washington Beltrán constituye una sensible pérdida para la República.
Abanderado insigne del Partido Nacional, brillante parlamentario, ilustrado Consejero Nacional y Presidente del Colegiado Nacional, periodista de raza, a lo largo de toda su vida se convirtió en faro iluminador de la opinión pública y ejemplo insuperable en su conducta moral.
A su querida familia y a los integrantes del diario El País un entrañable abrazo de solidaridad.
Mario Cantón
DE RICARDO SHAW
Sr. Enrique Beltrán
Acompañamos en tan difícil momento.
Ricardo Shaw Urioste
DE ESCRITORIO COMAS
Flia. Beltrán Storace
Acompañándolo en tan triste momento reciban un fuerte abrazo del
Escritorio Comas
DEL DR. OSCAR GONZALEZ ALVAREZ
Familia de Dr. Washington Beltrán
Lamento no haber podido acompañarlos personalmente en este difícil momento. Reciban nuestro sincero pésame.
Dr. Oscar González Alvarez y Sra.