El humo de tabaco está constituido por cerca de 5.000 sustancias químicas, muchas de ellas tóxicas (amoníaco, arsénico, cadmio, alquitranes, cianuro de hidrógeno, etc.) que son inhaladas por el fumador, pero también liberadas al entorno (alcanzan 15 metros) y pueden ser inhaladas por los no fumadores.
En base a la evidencia científica disponible, podemos afirmar que en la segunda parte del Siglo XX, el consumo de tabaco ha matado a 100 millones de personas a nivel mundial.
Por tal motivo, fumar está considerado como LA PRIMER Y PRINCIPAL ARMA QUIMICA DE DESTRUCCION MASIVA DE LA HUMANIDAD; sigue causando la muerte de casi 5 millones de personas por año.
¿Qué debe hacer el Uruguay en la reunión de Ginebra para proteger por lo menos a los fumadores pasivos?
El Uruguay debe apoyar las disposiciones que procuran controlar el tabaquismo como se controlan las demás epidemias mortales.
Debe oponerse a los daños que provoca el humo de segunda mano que mata a una persona cada 3 minutos en América, según la Organización Panamericana de la Salud.
No existe la menor duda científica: la exposición al "humo de segunda mano" tres veces por semana durante un período de 30 minutos, enferma y puede matar.
La Agencia de Protección Ambiental de los EEUU (EPA) ha señalado que el humo del tabaco es un carcinógeno (productor de cáncer) tipo I, o sea que no existe ningún nivel seguro de protección contra el mismo. La única forma segura de evitar el riesgo del no fumador, es que fumadores y no fumadores estén separados.
La prohibición de fumar en espacios públicos compartidos debe figurar expresamente en el texto del Convenio que se discute en Ginebra.
Proteger a los fumadores pasivos, también es bueno para los fumadores, disminuye el promedio del consumo en 3 cigarrillos diarios; y como además resulta incómodo tener que salir a fumar, muchos se benefician con las ventajas de la duda: empiezan a pensar seriamente si no sería más práctico abandonar un hábito que les complica la vida (además de quitársela).
Las siguientes instituciones le pidieron al Poder Ejecutivo, en una carta reciente, que el Uruguay apoye en Ginebra, la redacción de un Convenio enérgico, que defienda realmente a nuestra gente:
Sindicato Médico del Uruguay; Sociedad Uruguaya de Sexología; Sociedad de Ginecotocología del Interior; Sociedad de Psiquiatría Social del Uruguay; Asociación de Psiquiatras del Interior; Sociedad Uruguaya de Cardiología; Sociedad Uruguaya de Medicina del Deporte; Sociedad Integrada de Emergencia Pediátrica del Uruguay; Sociedad Uruguaya de Endocrinología y Metabolismo; Sociedad de Instrumentadores Quirúrgicos del Uruguay; Academia Nacional de Medicina; Sociedad de Psiquiatría del Uruguay; Sociedad de Otorrinolaringología del Uruguay; Sociedad Uruguaya de Anestesiología; Sociedad Uruguaya de Dermatología; Sociedad Uruguaya de Emergencia y Trauma; Sociedad de Oncología Médica y Pediátrica del Uruguay; y Sociedad Uruguaya de Pediatría.