NACIONES UNIDAS | AP y ANSA
Estados Unidos y sus dos aliados en el Consejo de Seguridad, británicos y españoles, sufrieron ayer un revés diplomático al escuchar los informes de los inspectores jefes de la ONU para el desarme iraquí, quienes pidieron más tiempo para concluir sus labores y oxigenaron la posición antibélica franco-alemana.
Incluso al final de la sesión abierta que el Consejo dedicó a escuchar el decisivo informe de los inspectores, el ministro francés de Exteriores, Dominique de Villepin, dijo que su país no respaldará una resolución que autorice la guerra.
De Villepin, aplaudido por sus colegas del Consejo —una actitud inusual entre los 15 miembros—, está claramente ahora enfrentado a Estados Unidos, que ya envió a Medio Oriente 140.000 soldados y equipos militares.
El jefe de inspectores de la ONU, Hans Blix dijo ayer al Consejo de Seguridad, en un informe crucial que su equipo no ha hallado armas de destrucción masiva en Irak.
El colega de Blix, Mohamed ElBaradei, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, leyó después su informe, al que asistió el secretario de Estado Colin Powell y otros ministros de Relaciones Exteriores.
ElBaradei dijo que los inspectores no encontraron evidencias de que Irak haya reanudado su programa de armamento nuclear y que los inspectores no necesitan la cooperación total de Irak para su labor.
RESULTADOS. Tras las presentaciones, el ministro francés de Relaciones Exteriores Dominique de Villepin dijo que las inspecciones de la ONU, que fueron reanudadas en noviembre luego de cuatro años: "están produciendo resultados" y deben continuar. Su discurso fue aplaudido, algo inusitado en discursos ante el Consejo de Seguridad.
Mientras el secretario de Estado norteamericano Colin Powell permanecía sentado al otro lado de una mesa redonda, Blix dudó de la evidencia que aquel presentó la semana pasada sosteniendo que Irak había limpiado los sitios donde se sospechaba que había armas, antes de la llegada de los inspectores.
"En ningún caso hemos obtenido evidencia convincente de que el lado iraquí sabía con anticipación que los inspectores estaban en camino", agregó.
Los inspectores "no han hallado armas de ese tipo, sólo una pequeña cantidad de municiones químicas, que debieron ser declaradas y destruidas", dijo.
"Otro asunto, que es de gran importancia, es que muchas armas y dispositivos proscritos no aparecen. No debemos saltar a la conclusión de que existen, Sin embargo, la posibilidad tampoco es excluida".
Horas antes de que los inspectores fueran a hablar ante el Consejo, el presidente iraquí Saddam Hussein emitió un decreto prohibiendo la importación y producción de armas de destrucción masiva, el cual será seguido por una legislación.
Estados Unidos y Gran Bretaña se preparan para la guerra y es casi seguro que concentrarán sus objeciones en un programa iraquí de misiles que excede los límites fijados por la ONU, y sobre el cuál se mantiene la interrogante de que puede tener agentes paralizadores del sistema nervioso y ántrax. Ellos dijeron en la reunión que Irak no tiene intenciones de desarmarse en forma pacífica.
COOPERACION. Por otra parte, Francia, Rusia, China y Alemania resaltaron los nuevos indicios de cooperación, incluida la decisión de permitir los vuelos de aviones U-2 de reconocimiento y entrevistas privadas con los científicos iraquíes, además del establecimiento de comisiones para buscar documentos y armas.
Blix dijo que si los materiales prohibidos existen, Irak deberá entregarlos para su destrucción.
Pero agregó que "Si no existen, deberá presentarse evidencia confiable a ese respecto".
"La experiencia de la AIEA en verificación nuclear muestra que es posible, particularmente en un sistema de verificación de intrusión, evaluar la presencia o ausencia de un programa de armas nucleares en un estado incluso sin la total cooperación del estado que es inspeccionado", dijo ElBaradei.
Por su parte, Blix dijo también que "Los expertos concluyeron que con base en los datos proporcionados por Irak, las dos variantes declaradas del misil Al Samoud 2 son capaces de exceder los 150 kilómetros de alcance. Este sistema misilístico está por tanto proscrito para Irak".
En cuanto al misil Al Fatah, el jefe de inspectores dijo que los expertos necesitan más información antes de decidir si viola los límites fijados por la ONU.
Powell: "Sólo esperaremos semanas"
NACIONES UNIDAS . El secretario de Estado, Colin Powell, dijo ayer que Estados Unidos aguardaría sólo semanas antes de decidir si Irak está cumpliendo los requerimientos de las Naciones Unidas para que abandone sus armas de exterminio.
"Nosotros estamos hablando de semanas", declaró Powell en una entrevista en las Naciones Unidas, luego de que los inspectores de armas de la ONU entregaron su informe.
El informe al Consejo de Seguridad de la ONU del jefe de inspectores, Hans Blix, incluyó argumentos que respaldan tanto a quienes apoyan la posición de una acción militar que promueve Estados Unidos, como a quienes se oponen a una guerra.
"Todavía existe una posibilidad para la paz, pero no lograremos esa paz si en algún momento abandonamos la presión, si en algún momento mostramos que no tenemos la voluntad de llevar esto a un conflicto si es necesario para desarmar a Irak", dijo.
Powell pidió al Consejo que enfrente la realidad y se haga cargo del incumplimiento de Bagdad con las resoluciones del organismo.
Admitió estar "complacido" o "alegre" por los nuevos pasos que ha tomado Irak para cooperar con los inspectores, pero luego descartó esas iniciativas como "trucos".
Powell pidió al Consejo que hiciera valer el ultimátum que le dio a Irak el pasado 8 de noviembre, cuando aprobó la resolución 1.441, que le dio a Irak una última oportunidad para desarmarse o enfrentar "serias consecuencias".
DISCUSIONES. También le recordó al Consejo cuál fue la resolución aprobada entonces: "Tuvimos intensas discusiones (...) todos están familiarizados. Ustedes participaron en estas discusiones, y fueron sobre desarme".
Las iniciativas recientes de Irak para cooperar con los inspectores no son nada más que "trucos" diseñados para retrasar y engañar, agregó.
"Me parece que ahora estamos en una situación en la que el continuo incumplimiento y no cooperación iraquí requiere que este Consejo empiece a pensar en las consecuencias de no asumir el problema o la realidad de que tenemos que enfrentar este problema", dijo Powell.
"En el futuro cercano tendremos que considerar si es hora o no de considerar consecuencias serias como las dispuestas por la resolución 1.441", dijo, refiriéndose a la resolución del Consejo de Seguridad que reclama a Irak que se desarme.
"No podemos permitir que este proceso se siga extendiendo indefinidamente como Irak está tratando de hacer ahora", dijo el Secretario, quien acusó al presidente iraquí Saddam Hussein de posponer el tema lo suficiente para que "el mundo comience a mirar en otras direcciones".
"Mis amigos, no se les puede permitir (a los iraquíes) que se salgan con la suya otra vez", afirmó. Reuters y AFP