El jefe de inspectores de la ONU, Hans Blix, dijo hoy al Consejo de Seguridad, en un informe crucial que su equipo no ha hallado armas de destrucción masiva en Irak, pero que Saddam Hussein no ha dado cuenta de muchas armas prohibidas de las que presuntamente estaría en poder.
El colega de Blix, Mohamed ElBaradei, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, dijo que los inspectores no encontraron evidencias de que Irak haya reanudado su programa de armamento nuclear y que los inspectores no requieren necesariamente de la cooperación total de Irak para su labor.
Los informes, mucho más moderados que las evaluaciones emitidas por los inspectores hace un par de semanas ante el consejo, causaron que Rusia, Francia y China solicitaran más confiadamente la continuación de las inspecciones y se resistieran a cualquier medida dirigida a la guerra.
El secretario norteamericano de Estado, Colin Powell advirtió molesto que el mundo no debe dejarse engañar por "los trucos que nos hace", refiriéndose a Saddam Hussein.
"La amenaza de la fuerza debe continuar", dijo Powell y agregó que Irak fortalece sus vínculos con grupos terroristas. "No podemos esperara a que una de esas armas terribles estalle en nuestras ciudades".
China, Francia y Rusia, que tienen poder de veto en el consejo, dicen que las inspecciones están funcionando.
"Hay un punto de principio que todos debemos responder: ¿Deben continuar los inspectores con su labor en Irak para un arreglo político? ¿Se dan las condiciones? Rusia responde sí a la interrogante", dijo el ministro ruso de Relaciones Exteriores Igor Ivanov.
Sus observaciones, como las del ex ministro francés de Relaciones Exteriores Dominique de Villepin, fueron aplaudidas, algo inusitado en discursos ante el Consejo de Seguridad.
"Solamente cuando seguimos la línea del acuerdo político podemos vivir verdaderamente de acuerdo con la confianza y esperanza que la comunidad internacional otorga al Consejo de Seguridad", dijo el ministro chino de Relaciones Exteriores Tang Jiaxuan.
De Villepin dijo que las inspecciones de la ONU, reanudadas en noviembre "están produciendo resultados" y deben continuar.
Mientras Powell permanecía sentado al otro lado de una mesa redonda, Blix dudó de la evidencia que aquel presentó la semana pasada sosteniendo que Irak había limpiado los sitios donde se sospechaba que había armas, antes de la llegada de los inspectores.
"En ningún caso hemos obtenido evidencia convincente de que el lado iraquí sabía con anticipación que los inspectores estaban en camino", agregó.
Powell atrajo la atención hacia el uso de fotografías tomadas desde satélite de un depósito de municiones, y Blix respondió que "El movimiento de municiones reportado en el sitio pudo ser sencillamente una actividad de rutina" tanto como una diseñada para esconder materiales prohibidos de las inspecciones.
Unas horas antes de la presentación de los inspectores ante el Consejo de Seguridad, Saddam decretó una prohibición de todo el armamento de destrucción masiva en Irak, una demanda que hace mucho tiempo le había hecho la ONU. La Casa Blanca se burló del anuncio.
Blix dijo también que muchas armas proscritas no aparecen. Dio el ejemplo de un documento que habla de 1.000 toneladas de agentes químicos cuyo paradero no se conoce. Sin embargo, dijo que no puede concluirse que tales sustancias aún existan, aunque no hay prueba de que hayan sido destruidas.
"La experiencia de la AIEA en verificación nuclear muestra que es posible, particularmente en un sistema de verificación de intrusión, evaluar la presencia o ausencia de un programa de armas nucleares en un estado incluso sin la total cooperación del estado que es inspeccionado", dijo ElBaradei.
Por su parte, Blix dijo también que "los expertos concluyeron que con base en los datos proporcionados por Irak, las dos variantes declaradas del misil Al Samoud 2 son capaces de exceder los 150 kilómetros de alcance. Este sistema misilístico está por tanto proscrito para Irak".
En cuanto al misil Al Fatah, el jefe de inspectores dijo que los expertos necesitan más información antes de decidir si viola los límites fijados por la ONU.
En cuanto a las entrevistas privadas con tres científicos iraquíes Blix dijo que "fueron informativas", pero dado que ocurrieron en Bagdad, entre el 8 y el 9 de febrero nada más ha sido realizado en privado "bajo nuestras condiciones". AP