MAYPORT, EE.UU. | Reuters
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo ayer a las tropas que confía en que están listas para ganar una eventual guerra con Irak e instó a la ONU a preservar su credibilidad haciendo cumplir las demandas para el desarme de Bagdad.
Bush arengó a miles de marinos y sus familias, muy cerca de donde permanecía anclado el crucero Philippine Sea, armado con misiles. El mandatario abordó después el barco para almorzar con la tripulación.
Si la guerra llega, "Estados Unidos actuará deliberadamente, Estados Unidos actuará decisivamente y Estados Unidos actuará victoriosamente con los mejores militares del mundo", dijo Bush en la Estación Naval Mayport, cerca de Jacksonville, en el estado de Florida.
Aunque aún parece que está lejos de solucionarse la disputa con Francia, Alemania y Bélgica, que quieren darle más tiempo a los inspectores de armas para cumplir su labor, Bush dijo que confiaba en que "las naciones libres mostrarán determinación y valor".
El jefe de los inspectores de las Naciones Unidas, Hans Blix, presentará hoy un informe al Consejo de Seguridad, considerado por Washington como el preludio a una decisión final de la ONU sobre un respaldo a la guerra.
Estados Unidos y Gran Bretaña quieren una nueva resolución de la ONU que haga cumplir con más fuerza la demanda hecha en noviembre para que Irak se deshaga de sus presuntas armas de exterminio, que Bagdad niega poseer. Francia, Bélgica y Alemania, junto con Rusia, han instado a que se le dé más tiempo a las inspecciones.
DECISION. "Ahora el organismo multilateral más importante del mundo enfrenta una decisión", dijo Bush. "La decisión es ésta para las Naciones Unidas: ¿Cuando ustedes dicen algo, eso significa algo? Tienen que decidir".
Bush dijo que el Consejo de Seguridad de la ONU debía decidir ahora si tiene la determinación de hacer cumplir sus resoluciones.
"Creo que, después de todo, las naciones libres no permitirán que las Naciones Unidas se pierdan en la historia como una sociedad de debates inefectiva e irrelevante", dijo.
El secretario de Estado Colin Powell dijo que el caso de Estados Unidos contra Bagdad se vio fortalecido por el reporte de los expertos en misiles de la ONU, indicando que Irak estaba desarrollando un misil con un rango mayor al permitido por las Naciones Unidas.
"Creo que es algo inquietante. Muestra la falta de cumplimiento iraquí, que es exactamente lo que Estados Unidos ha estado diciendo", dijo Powell a los reporteros tras rendir testimonio ante el Congreso en Washington.
El funcionario indicó que aguardaría al informe de Blix hoy antes de hacer más comentarios. Irak ha dicho que la autonomía de alcance de los misiles fue registrada como excesiva debido a procedimientos en las pruebas.
El Consejodividido
NACIONES UNIDAS El Consejo de Seguridad de la ONU escuchará hoy un decisivo informe de los inspectores jefes para el desarme de Irak, en medio de una profunda crisis diplomática en la que unos piden más tiempo para la verificación del desarme iraquí y Estados Unidos casi da por descontada una acción militar.
En el Consejo de Seguridad sólo cuatro de los 15 miembros —dos de los cuales, británicos y estadounidenses, son permanentes— apoyan la tesis de Washington. Pero hay otros once que desde distinta óptica, reclaman más tiempo para inspecciones.
Esa mayoría deja abierto un magro margen para que prospere una segunda resolución, que necesitaría de nueve votos y ningún veto. Pero la Casa Blanca continúa alentando la posibilidad de que, con un mínimo lenguaje que aluda a "las graves violaciones" en las que incurrió Bagdad por su escasa cooperación con los expertos, será suficiente para "lograr leer" el consenso implícito para una guerra. ANSA