Incendios forestales que estallaron ayer en áreas rurales de las regiones chilenas de Santiago, San Antonio y Valparaíso (centro del país) llevan arrasadas unas 2.000 hectáreas de bosques, arbustos y pastizales, informó hoy la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).
La mayoría de los focos fueron controlados antes de que el fuego alcanzara centros poblados y sólo uno de ellos mantiene su avance en el sector de Melipilla, unos 50 km al oeste de la Santiago.
Dos camiones, una bodega y una casa fueron destruidas por las llamas, aunque la policía de Carabineros reportó que no se produjeros víctimas.
Las altas temperaturas de verano (austral) por sobre los 30 grados Celsius y una gran abundancia de pastos en los campos tras un invierno muy lluviosofacilitan la propagación de los incendios, todos causados por acción humana, señaló la Corporación Nacional Forestal (Conaf).
Los incendios de bosques causan a Chile una pérdida anual de 50 millones de dólares cada año, según Conaf.
El miércoles, Onemi decretó un alerta para un tramo de más de 1.000 km de largo en el centro y el sur del territorio, advirtiendo que las condicionesclimáticas favorecen la extensión de las llamas. AFP