El presidente de la República, Jorge Batlle, insistió
ayer en una reunión que mantuvo con la subsecretaria
de Estado de los Estados Unidos para Asuntos
Mundiales, Paula Dobriansky, que visita Uruguay, en la
necesidad de consolidar el libre comercio para así
fortalecer la democracia.
La funcionaria, que se ocupa fundamentalmente de
todo lo vinculado al combate al narcotráfico, al crimen
organizado y al terrorismo se reunió ayer también con
el subsecretario de Relaciones Exteriores Guillermo
Valles, el prosecretario de la Presidencia de la
República, Leonardo Costa y el director de Inteligencia,
José Luis Pereira Saldías, entre otros jerarcas.
Dobriansky señaló que la relación con Uruguay sigue
siendo "excelente" y que se acordó profundizar la
coordinación en materia de lucha contra el terrorismo y
el narcotráfico.
Dobriansky se encontrará hoy con organizaciones de
defensa del ambiente y de los derechos humanos.
Sugirió también durante el encuentro de ayer que
Uruguay difunda en marzo próximo en la Convención
Mundial sobre el Agua Potable a realizarse en Kyoto su
experiencia en materia de saneamiento y distribución
del elemento.
Valles y Costa informaron a la visitante sobre las
modificaciones recientes en la legislación uruguaya de
combate al narcotráfico.
El vicecanciller dijo que en el encuentro se comentaron
las medidas antiterroristas tomadas en Uruguay y que
la funcionaria estadounidense manifestó su
beneplácito por la actitud de colaboración que el país
ha tenido en ese sentido.
Dobriansky fue nombrada en marzo de 2001 y es
responsable por una amplia gama de temas entre los
que se destacan los derechos humanos, los asuntos
laborales, el narcotráfico, la asistencia humanitaria y
los temas ambientales y científicos.
Valles comentó que Batlle insistió ante la jerarca en la
necesidad de que el libre comercio se consolide para
fortalecer la democracia y mejorar las perspectivas de
todos los sectores sociales.
La funcionaria norteamericana llegó a Montevideo
cuando el gobierno busca el apoyo de Washington
para mantener los pagos de su deuda exterior, contra
la opinión de los técnicos del Fondo Monetario
Internacional, que sostienen que Uruguay debe
reprogramar los vencimientos de capital e intereses de
los próximos dos años.