NACIONES UNIDAS - Los principales inspectores de armas de la ONU declararon ayer que recibirían con agrado la oportunidad de contar con más tiempo para tratar de desarmar a Irak, pero agregaron que Bagdad debe aclarar el estado de sus arsenales si quiere evitar una guerra.
Hans Blix, jefe de la Comisión de Vigilancia, Verificación e Inspecciones de la ONU, dijo que la clave de todo sería "un cambio en la actitud de parte de los iraquíes".
Mohamed ElBaradei, jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica, encargado de verificar el programa nuclear de Irak, dijo que pedía más tiempo "asumiendo que Irak escuchará el mensaje y nos presentará evidencias que nos permitan avanzar".
Los dos inspectores hablaron un día después de emitir evaluaciones diferentes sobre la disposición de los iraquíes a cooperar. Los informes son cruciales para que los miembros del Consejo de Seguridad determinen si aprueban una acción militar.
Blix se ha manifestado con dureza contra la falta de disposición de Irak a cooperar por completo y dio a entender que el país miente respecto al estado de sus arsenales biológicos y químicos. Pero ElBaradei se mostró más optimista y dijo que no había evidencias de que Saddam estuviera reiniciando su programa nuclear.
Estados Unidos y Gran Bretaña, convencidos de que Saddam Hussein está rearmándose y que el tiempo se acaba para que Irak coopere con las inspecciones, destacaron el tono fuerte de Blix. Francia, Rusia y otros dijeron por su parte que no hay evidencias para sostener tal afirmación, apoyando el tono más optimista de ElBaradei y las solicitudes de más tiempo para las inspecciones.
Blix atribuyó las diferencias a la naturaleza de las tareas de ambos equipos de inspectores, señalando que ElBaradei se ocupa de un terreno en el cual "ya no hay cuestionamientos reales sobre desarme".
"Nosotros tenemos más dudas y cuestionamientos reales sobre desarme. Las cosas nucleares dejan huellas... mientras que las nuestras no necesariamente lo hacen", dijo, señalando las dudas sobre la producción por parte de Irak de ántrax y el mortal agente nervotóxico VX.
AP