PUNTA DEL ESTE | MIGUEL MUTO
En Punta del Este, enero del 2003 ha sido notoriamente mejor que el del 2002 según indican los registros de afluencia de público, la concurrencia a hoteles, restaurantes y centros de entretenimiento, afirmó a El País el intendente de Maldonado, Enrique Antía.
El Este vivió un fin de semana a pleno con mucho público desde Portezuelo a José Ignacio. El buen tiempo y las altas temperaturas jugaron a favor de la mayor afluencia de gente, que desde el viernes por la noche desbordó restaurantes y produjo mayor ocupación hotelera. La segunda quincena de enero mejoró levemente también en materia de arrendamientos. Sin lugar a dudas, que la presencia de la selección argentina Sub-20 en el campus de Maldonado, aportó su "granito de arena" en este panorama.
Antía confirmó que pese a que aún no ha culminado el mes, enero se presentó mejor el año pasado, alentando un esperanza hacia el futuro para la recuperación del turismo en la zona.
Destacó que el comportamiento de los contribuyentes permite afirmar que también la recaudación de tributos mantendrá sus niveles y es factible que a fin de este mes, surja un índice positivo en relación al año pasado por los que abonan los impuestos en enero o están refinanciando sus deudas en este lapso. Para los argentinos los tributos resultaron el cincuenta por ciento más barato en dólares, añadió.
EXPECTATIVAS. Sobre el desarrollo de la temporada destacó que el 70% de los comerciantes y operadores ha colaborado con el mantenimiento de una política de contención de precios y escalas diferenciales para público de alto y bajo consumo.
"No podemos aventurarnos a lo que ocurrirá en febrero. Sabemos si que hay buenas reservas y se ha hecho promoción en Chile. Veremos que resultado se obtiene. Por nuestra parte impulsaremos los festivales de teatro, la presentación de Rada y de fuegos artificiales, la disputa del tenis internacional y el 22 las llamadas por Gorlero que tuvieron repercusión favorable en años anteriores", informó.
Antía recordó que la noche del sábado pasado se realizó una "megafiesta" en la isla Gorriti que mantuvo a algunos vecinos de la rambla despiertos, debido a la música. Uno de ellos, llamó temprano a la casa del jerarca comunal a quejarse. Antía contestó el teléfono y respondió: "está claro que no puede hacerse todos los días, pero una vez en el verano puede ser importante como promoción turística".
La mencionada fiesta atrajo alrededor de 3.000 personas. "Era la primera vez que se hacía y contó con fuegos artificiales siendo organizada por privados como un atractivo que nos pareció interesante", dijo el jefe comunal al vecino que llamó.
Antía se encargó además de promocionar personalmente el balneario, el mediodía de ayer se entrevistó con la cadena televisiva de Miami, "Univisión", en la playa de Imarangatú mostrando la costa repleta de gente.
Cerró esa entrevista televisiva invitando a los turistas que están pasando frío en el norte "que vengan al sur que está cálido y con ofertas accesibles como lo están haciendo visitantes de Estados Unidos y Europa que antes no llegaban".
COSTOS FIJOS. Respondiendo a cartas de los lectores preocupados por los costos fijos del mantenimiento de sus propiedades, Antía señaló que es objetivo principal continuar con la política de abatimiento de gastos. "Comenzamos por los ingresos personales, la reducción del 25% de los sueldos de los jerarcas y de los funcionarios en escalas, siendo la única administración del interior que mantuvo esa reducción salarial, de otro modo los tributos hubieran sido insostenibles", señaló.
Respecto del aforo de los vehículos para el pago de la patente de rodados reiteró que no se embarcará en otra "guerra de patentes". "La comisión del congreso de intendentes que trabaja en este tema nos asesoró y solicitó a todos los municipios a ajustar el tributo por IPC hacia abajo y así lo hicimos, a pesar de estar autorizados de aumentar al doble el precio de la patente por la normativa vigente", apuntó.
Aclaró que en agosto y setiembre de 2002 no hubo nueva tabla de valores de aforos de vehículos y quedaron vigentes los anteriores, pero topeando el ajuste con el IPC, el impuesto no trepó a un monto imposible de pagar.