Estados Unidos dijo hoy que está listo para atacar solo a Irak si sus aliados no quieren hacerlo, mientras que Gran Bretaña declaró que los inspectores de la ONU deberían contar con más tiempo, aunque no meses, para decidir si Bagdad está cooperando con ellos.
Al inicio de una semana que puede ser decisiva para acelerar o demorar el inicio de una guerra encabezada por Estados Unidos para desarmar a Iraq, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, trató de convencer a Europa sobre la posibilidad de una acción militar contra Bagdad.
Por un lado, afirmó que la administración Bush sería paciente y consultaría a sus aliados, pero por el otro hizo advertencias de que el tiempo se estaba acabando y que Estados Unidos no se quedaría esperando para siempre.
"El multilateralismo no puede ser una excusa para no actuar", dijo Powell en la reunión anual del Foro Económico Mundial que se realiza en Davos, Suiza, y que reune a líderes de la comunidad política y empresarial global.
"No tenemos gran apuro en tomar una decisión hoy o mañana, pero está claro que se está acabando el tiempo", agregó.
Los expertos de las Naciones Unidas tienen que presentarse mañana ante el Consejo de Seguridad para informar sobre los resultados de las inspecciones que realizaron durante los dos últimos meses en Iraq en busca de armas nucleares, químicas o biológicas. Bagdad niega contar con ese tipo de armas prohibidas.
El rey Hussein de Jordania, país vecino de Irak, se mostró pesimista, diciendo en Davos que se ecesitaría un milagro para encontrar una solución diplomática para evitar una guerra encabezada por Estados Unidos contra Bagdad.
"Desafortunadamente creo que ahora estamos muy cerca, y es muy tarde para encontrar una salida, una solución diplomática entre Iraq y la comunidad internacional", dijo el rey desde el mismo escenario donde Powell había hablado horas antes.
El jefe de los inspectores de la ONU, Hans Blix, dice que la declaración de armas de Irak tiene algunas omisiones, que ese país está bloqueando acceso confidencial a los científicos y está evadiendo las garantías de que los aviones U-2 de vigilancia no serán derribados.
Blix ha dicho que Irak ha respondido las preguntas sobre carbunco, el mortal gas nervioso VX y los misiles Scud con un fuerte rechazo, pero sin pruebas o documentos que respalden cualquier material que pudiera estar faltando.
El jefe de la agencia de la ONU a cargo de las supervisiones nucleares, Mohamed ElBaradei, le dirá al consejo que sus equipos no han podido demostrar que Iraq esté tratando de desarrollar bombas atómicas, como sospecha Washington.
El informe de ElBaradei "no va a revelar ningún arma ni programa de armas nucleares prohibido", dijo Melissa Fleming, portavoz del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con base en Viena.
"Si fuéramos a encontrar evidencia concreta no esperaríamos por una actualización del informe. Iríamos directo ante el Consejo de Seguridad".
El diario Babel, el más influyente en Irak, advirtió a Estados Unidos que los soldados invasores regresarían a su casa en bolsas de cadáveres, mientras los ciudadanos comunes iraquíes dijeron que piensan que habrá guerra más allá de lo que puedan decir los inspectores.
"Pueden pasar 100 años y los inspectores todavía no estarán convencidos de que Irak no cuenta con armas de exterminio masivo. Estados Unidos quiere ir a la guerra hoy, no mañana", dijo Khazem Mansour, un ingeniero de 28 años, en Bagdad.
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