Maroñas interrumpe la toma de personal y pide garantías al gobierno

| Hípica Rioplatense recibió datos sobre nuevas salas de slots; "si fuese así, sería peligroso", advirtió su vicepresidente

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La empresa Hípica Rioplatense paralizó la contratación de personal para las obras en el hipódromo de Maroñas, dado que recibió la información de que el gobierno se apresta a conceder dos salas de slots (máquinas tragamonedas) a otro operador, hecho que considera "grave" y "peligroso".

Por "infinidad de vías", llegó a Hípica Rioplatense la noticia de que el gobierno otorgará dos salas con un total de 600 slots, dijo a El País el vicepresidente de la empresa, Juan José García Docio. La concesión del hipódromo de Maroñas a Hípica incluyó la instalación de salas de slots en puntos estratégicos del país, a fin de que su recaudación contribuya a sostener la actividad hípica.

"Si estábamos contratando personas a un ritmo acelerado puesto que pretendemos abrir en marzo, entonces tendremos que enlentecerlo, paralizar la contratación hasta que se nos confirme y se nos dé algún tipo de garantías de que esta información no es correcta. Esta es la situación actual", comunicó García Docio.

En su opinión, hasta que la situación no sea "clarificada", la contratación de personal debe cesar, para evitar que la empresa se meta "más encima en la boca del lobo".

El directivo de Hípica Rioplatense también dejó entrever su preocupación ante la posibilidad de que un acuerdo ya se haya procesado de forma reservada. "Nos preocuparía que se hubiera hecho y ni siquiera hubiéramos tenido información, porque entonces —ni lo quiero pensar—indicaría cierta nocturnidad en el tema, puesto que estas cosas se suelen conocer bastante antes, y entonces esto se habría hecho como entre gallos y mediasnoches. Algo habrá que ocultar, no lo sé", comentó.

Asimismo, subrayó: "Los temas se van de la mano, y cuando uno se da cuenta, el perjuicio es hacia todo el mundo. Por eso hay que pensarlo muy bien. Y cuando se hacen cosas de estas, por lo menos nos gustaría haber conocido de antemano que esto sucedía. Si se confirma, el tema sería grave".

La dirección de Hípica Rioplatense recabó datos sobre la inminente adjudicación de dos nuevas salas, e incluso conoce sus supuestas ubicaciones, aunque por el momento prefiere no divulgarlas.

García Docio explicó que la concesión de Maroñas dejó de ser un negocio, debido a la devaluación del peso uruguayo y a la crisis económica y financiera. En ese sentido, afirmó que en momentos de restricciones de gastos familiares, la instalación de nuevas salas de slots perjudicaría los ingresos de sus propias salas, y de forma indirecta complicaría la contribución al mantenimiento del hipódromo. No obstante, el empresario estimó que el efecto de una nueva concesión de slots se multiplicaría.

"En la vida no se pueden alterar las condiciones a los dos días desde el momento en que uno firma. Si fuese así, sería un tema peligroso, porque afectaría no sólo a una inversión en concreto, sino que implicaría un hacer que no es del todo ortodoxo", puntualizó García Docio.

CALCULOS. La devaluación y la crisis cambió la proyección de resultados para Hípica Rioplatense, que obtuvo la concesión del hipódromo luego de un proceso licitatorio. Los cálculos de utilidades se "dilatan", y el negocio se torna más inseguro, explicó el empresario.

Por el contrato, Hípica Rioplatense instalará cinco salas de slots, y se las arrendará a la DGC, organismo que las administrará. De las utilidades que generen las salas, el 40% será destinado a la empresa concesionaria; de esa parte, el 12,5% deberá ser derivado al pago de premios de la actividad en el hipódromo. El restante 60% de las utilidades de las salas quedará en manos del Estado.

La adjudicación de dos nuevas salas produciría "el efecto de la inseguridad sobre cualquier inversión a realizar, porque altera la ecuación económica de todo el proyecto", opinó García Docio. "Nuestra sorpresa es que no se corresponde este trascendido con la habitual relación que tenemos con la administración, que es buena", acotó.

"¿Por qué ponemos el grito en el cielo? Porque realmente eso tendría dos lecturas: agravaría lo que ya en sí dejó de ser un negocio —porque ya no es a corto plazo, se dilata en el tiempo, y se alteran los volúmenes del negocio— y lo que más nos preocupa es: ¿Cuál es el fin? ¿Dónde se va a parar? ¿Cada vez que alguien tenga un problema le van a dar una sala de slots? Sería una falta de control sobre esta actividad", manifestó.

"No todo en la vida se reduce a un tema jurídico. Evidentemente lo que no se puede hacer es presentar un negocio y hacer una licitación, y hay un parque de máquinas, y a los tres meses estar pensando en poner muchas más, porque si esto se supiera antes, nosotros no hubiéramos entrado en ningún tipo de licitación", sentenció.

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