Aprender a vivir con el dolor

| Un matrimonio y su futuro yerno deben enfrentar una inesperada muerte en el film que se estrena hoy

Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando. La vieja fórmula tanguera resume una idea universal sobre la persistencia del Todo a pesar de la muerte individual que reaparece en La vida continúa, comedia dramática dirigida por Brad Silberling e interpretada por Jake Gyllenhaal, Dustin Hoffman, Susan Sarandon y Holly Hunter que se estrena hoy en varias salas montevideanas.

Una muerte inesperada sumerge en el desconsuelo al protagonista Gyllenhaal y sus futuros suegros (Hoffman, Sarandon), y empuja el empeño del personaje principal por convertirse en el "doliente modelo" que respalde a los otros. Sin embargo, cuando otra mujer irrumpa en la vida d Gyllenhaal se planteará de pronto el dilema de cumplir con ese papel asumido o seguir los dictados de su corazón. En un tono que ha sido descrito como de "suave comicidad", el film refleja el conflictuado nuevo romance del protagonista, indeciso entre seguir siendo el novio afligido que se supone debe ser, y el comprensible deseo de seguir adelante.

Escrita y dirigida por Brad Silberling, cuyos antecedentes incluyen la interesante y subestimada Casper y la mediocre Un ángel enamorado, la innecesaria ‘remake’ de Las alas del deseo de Wenders en la que actuaron Nicolas Cage y Meg Ryan, La vida continúa debe ser la tercera película en la que Silberling se ocupa del tema de la muerte (el que Poe decía que era "el único tema") y cómo determinados personajes se relacionan con ella. Que el asunto admita, junto a elementos dramáticos y emotivos, un margen para la comedia, puede ser uno de los aspectos llamativos del film. El director señala: "La irrupción de la comedia en la tragedia es una dinámica natural. Lo que debería ser una situación sombría termina resultando algo inesperadamente cómico, porque las conductas humanas son absolutamente impredecibles en circunstancias límites. Aunque el film es una historia de ficción, sus raíces emocionales se hunden en un momento decisivo de mi propia vida, cuando experimenté una pérdida semejante a la de mi personaje. Y la conducta descrita, ese inusual modo en el que la familia llora una muerte, va en contra de las expectativas por una sencilla razón: es real, es específica, y fue vivida. A veces la vida resulta ser el mejor co-autor".

El director-guionista confiesa que pensó el asunto en función de Dustin Hoffman y Susan Sarandon: "Mi sueño era tenerlos juntos, así que escribí específicamente para ellos, con sus ritmos y gestos. Cuando firmaron el contrato, sentí que se me cumplía un sueño". En opinión de Hoffman, la historia trata, entre otras cosas, acerca de padres inmaduros. "Por lo menos, es lo que ocurre con Ben, mi personaje Cuando los niños crecen, los padres no suelen soportar los cambios. Saben cómo referirse a sus hijos en cuanto niños, pero una vez que éstos son adultos, ya no saben qué hacer".

Sospechablemente, la "torre de fuerza" en medio de los desconciertos es JoJo, la esposa y madre encarnada por Susan Sarandon. El productor Mark la describe así: "Sus vías de descarga son el humor y el sarcasmo. Como está de luto, se le permite decir y hacer lo que quiera. En su vida cotidiana, creo que JoJo y Ben deben tener grandes y ruidosas peleas, pero ella lo adora". Sarandon bromea acerca de que en film "Dustin y yo parecemos un matrimonio de toda la vida".

Para el joven Gyllenhaal no fue fácil actuar junto a dos leyendas: "Intento mantener la perspectiva y tratarlos como colegas. Es difícil, Obviamente, uno está lidiando con gente que ha realizado enormes e increíbles trabajos, esos trabajos que desearía hacer una vez en la vida".

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