El equipo económico de gobierno y la delegación del Fondo Monetario Internacional están analizando que de los desembolsos del organismo previstos para este año, sólo se concreten los necesarios para hacer frente a los pagos que deberá realizar nuestro país al propio FMI por los créditos ya otorgados, señalaron a El País fuentes oficiales. El resto del dinero comprometido para este año quedaría como crédito precautorio, por lo cual no tiene que desembolsarse, explicaron las fuentes.
Ayer en la mañana se realizó una reunión entre el equipo económico y la misión del FMI en el Banco Central. En el encuentro se analizó en general el programa económico para 2003. En este aspecto Uruguay mantiene las metas previstas para el año, (1,5% de déficit, entre 2% y 3% de caída del Producto, alrededor de un 27% de inflación), y se habló de los posibles escenarios para los próximos 12 meses, para asegurar que el programa económico sea sustentable.
TEMAS. Dentro de las conversaciones, que se encaran en forma global con respecto al programa, igualmente se habla con particular énfasis del frente fiscal y de la deuda pública (sobre la cual las autoridades económicas aseguran que es sostenible).
En este marco surgió la idea de que de los desembolsos previstos para este año, sólo se concreten aquellos que permitan a Uruguay pagar al FMI.
El resto de los desembolsos, quedarían como un crédito precautorio, es decir que no se desembolsan.
Lo que corresponde pagar al FMI durante 2003 por parte de Uruguay es de alrededor de U$S 250 millones. En febrero próximo hay un vencimiento de U$S 19 millones y luego otros dos en junio y diciembre por unos U$S 230 millones en conjunto.
Sobre este y el resto de los temas habrá un nuevo encuentro hoy de mañana, con el objetivo de conciliar los números del programa económico antes de que la misión parta en la tarde.
En esta reunión se definirá además si es necesario que una delegación uruguaya viaje en los próximos días a Estados Unidos para continuar las conversaciones.
Según las fuentes consultadas, los contactos se han desarrollado en términos cordiales.
No obstante hay algunos aspectos complejos que sobrevuelan las conversaciones y que tienen su raíz en la manera en que se gestó el acuerdo con Uruguay en agosto pasado. En esa oportunidad, a pesar de las dudas del staff técnico del organismo, la gestión del departamento del Tesoro de Estados Unidos fue clave para impulsar el acuerdo que finalmente se alcanzó.
Las dudas pasaban por la exigencia de parte de los técnicos de que se acordaran cifras que implicaban un muy mal desempeño de la economía. Al final, Uruguay superó la mayoría de las metas, y cumplió la de déficit fiscal.
Otro de los temas que está presente es la idea del FMI, impulsada fundamentalmente por su subdirectora Anne Krueger, de establecer un mecanismo de concordato soberano para países que tengan dificultades con su deuda.
BATLLE Y EL EMBAJADOR. Por otra parte, fuentes de la embajada de Estados Unidos confirmaron que el presidente Jorge Batlle solicitó al embajador estadounidense en nuestro país, Martin Silverstein, un mayor apoyo de parte de ese país en las tratativas con el FMI.
De acuerdo a las fuentes, el embajador Silverstein se reúne periódicamente con el primer mandatario. Asimismo, destacaron que Estados Unidos "siempre ha apoyado, lo esá haciendo y seguirá apoyando a Uruguay".
De todas maneras, no pudieron confirmar si el embajador ha comenzado alguna gestión luego del contacto con el presidente.