TEL AVIV, Israel | AP y REUTERS
Un doble atentado suicida palestino en un lugar céntrico de Tel Aviv atestado de trabajadores extranjeros provocó la muerte de 23 personas (además de los dos atacantes) y heridas a más de 100, en la acción terrorista más sangrienta de los últimos seis meses.
Los socorristas en el lugar dijeron que aún no terminaban de identificar a las víctimas, pero que la mayoría de los muertos eran extranjeros.
El doble atentado, perpetrado con una diferencia de 30 segundos y con 200 metros de separación entre uno y otro, se produjo faltando apenas tres semanas para las elecciones generales israelíes, convocadas para el 28 de enero.
El primer ministro Ariel Sharon convocó una reunión de emergencia de los principales miembros de su gabinete para adoptar una respuesta. Un ataque similar en el mes de junio pasado desencadenó la ocupación israelí de las ciudades cisjordanas.
DRAMATICO. Las detonaciones ocurrieron alrededor de las 18:30 y sacudieron la vieja estación de autobuses y un cercano centro de compras.
Las cargas explosivas contenían bolas de acero y piezas metálicas que aumentaron el efecto devastador, subrayó un responsable policial.
Yitzhak Teva, un barbero local que resultó levemente lesionado, dijo que estaba trabajando cuando ocurrió la primera explosión. "La mitad de la pared me cayó encima y quedé cubierto por cristales rotos. Cerré mi negocio y entonces ocurrió la siguiente explosión", dijo Teva.
Un testigo que solamente se identificó por su primer nombre, Tomer, dijo al canal 2 de televisión que fue a ayudar a los lesionados. "Vi a un hombre sin una pierna. Ví cosas horribles, gente sin piernas, sin brazos. Vi dedos diseminados enla calle", dijo.
Informes de prensa dijeron que la evacuación de los heridos fue afectada por embotellamientos de tráfico en los callejones cercanos al lugar. Las ambulancias hicieron fila para salir del área y los lesionados fueron llevados a los vehículos por pobladores locales. La gente improvisó medios para trasladar a las víctimas, con puertas arrancadas de sus quicios para usarlas como camillas.
La gente dijo que al menos 15 personas y los dos atacantes murieron en el lugar. Otros ocho heridos fallecieron en el hospital en el curso de la noche.
Estaciones de televisión leyeron comunicados policiales en inglés, asegurándole a los extranjeros, que residen ilegalmente en el país, que no serían deportados si buscan tratamiento o determinar el paradero de amigos y familiares hospitalizados.
VENGANZA. La Brigada de Mártires Al Aqsa, vinculada con el movimiento Fatah de Yasser Arafat, dijo que los autores del atentado eran miembros suyos, contradiciendo un informe anterior presuntamente de la organización Yihad Islámica que reivindicó la acción terrorista.
En los últimos 27 meses de combates, las milicias palestinas han realizado varias acciones suicidas en Israel. El gobierno de Egipto y la Autoridad Palestina han tratado de convencer a Yihad y al más grande grupo Hamas de poner fin a los ataques contra civiles en Israel. Conversaciones en ese sentido se han realizado en El Cairo y se planeaba su reanudación la próxima semana.
El último ataque suicida se produjo el 21 de noviembre, cuando un joven militar se inmoló al hacer estallar una bomba que llevaba asida a su cuerpo y causó la muerte de 11 personas en un suburbio de Jerusalén.
Las explosiones de ayer siguieron a amenazas de venganza hechas por grupos militantes palestinos tras la muerte de sus compañeros en incursiones del ejército israelí en Cisjordania la semana pasada y una serie de demoliciones de casas pertenecientes a familias de los militantes.
El gobierno israelí ha acusado constantemente a la Autoridad Palestina de incitar o no poder detener a los atacantes suicidas, pero el organismo palestino ha negado las aseveraciones y un funcionario palestino de alto rango condenó el derramamiento de sangre en Tel Aviv.
"La Autoridad Palestina reitera su posición de condenar la muerte de civiles, ya sea israelíes o palestinos", dijo el ministro de gabinete palestino Saeb Erekat, un cercano ayudante de Arafat.
Incursión israelí en Gaza
Horas después del doble atentado palestino, y mientras transcurría una reunión de emergencia del gabinete de Ariel Sharon, helicópteros artillados israelíes lanzaron por lo menos cuatro misiles contra talleres metalúrgicos en Ciudad Gaza, según testigos. Ocho personas sufrieron heridas leves. Las fuerzas armadas israelíes dijeron que en esos talleres se fabricaban morteros, cohetes y otras armas.
Dos unidades blindadas israelíes penetraron en el sector palestino, indicaron fuentes de seguridad.
Una de estas unidades, compuesta por unos 20 tanques, penetró en el campamento de refugiados de Rafah y la tropa dinamitó la casa de un activista del movimiento radical palestino.
El avance de esta unidad blindada fue apoyada por helicópteros que efectuaron disparos.
La segunda unidad, compuesta también por unos 20 tanques, operaba mientras tanto en otro sector de la localidad de Rafah.
Estas incursiones israelíes son casi rutinarias en la franja de Gaza y no parecen estar vinculadas con el doble atentado suicida cometido ayer.
El primer ministro israelí continuaba reunido en Tel Aviv con los mandos militares israelíes, encabezados por el ministro de Defensa, Shaul Mofaz, para estudiar la respuesta al doble atentado. AFP y EFE
Israel probó sus misiles defensivos
Israel probó con éxito ayer, por primera vez, el lanzamiento simultáneo de cuatro misiles antimisiles Arrow, dentro de sus preparativos ante un posible ataque iraquí, anunció el ministro israelí de Defensa Shaul Mofaz en un comunicado.
Los dirigentes israelíes afirmaron que se trata del sistema de defensa antimisiles "más eficaz del mundo", capacitado para interceptar los ataques con misiles Scud, como los disparados por Irak en 1991, durante la guerra del Golfo.
Según los responsables israelíes, el Arrow puede interceptar los misiles balísticos entre dos y tres minutos después de que sean disparados desde territorio enemigo.
Un misil lanzado desde el oeste de Irak necesita entre siete y ocho minutos para alcanzar Israel.
La última prueba exitosa antimisiles data de agosto de 2001, cuando ese sistema logró interceptar y destruir en vuelo, a una distancia de más de 100 km, un misil "Gorrión negro" que simulaba un Scud.
Durante la guerra del Golfo Pérsico, en 1991, Irak disparó 39 misiles Scud contra el territorio de Israel, causando dos muertos y cientos de heridos. AFP