Miles de seguidores del presidente venezolano Hugo Chávez, marcharon hoy por Caracas en medio de los actos fúnebres de dos personas que murieron hace dos días en enfrentamientos entre "chavistas" y "antichavistas", lo que inflamó más las tensiones en el país y levantó temores de una escalada de la violencia.
El gobierno culpó de las muertes a la Policía Metropolitana (PM), la cual es comandada por el alcalde opositor Alfredo Peña, tras los choques el viernes en los que además otras cuatro personas fueron heridas con armas de fuego en confusos enfretamientos, en los que efectivos militares dispersaron las protestas con abundantes gases lacrimógenos y perdigones.
Los simpatizantes del mandatario se congregaron en una funeraria de la capital venezolana donde gritaban enardecidos ¡Justicia popular! y PM asesino, la muerte es tu destino , en el trigésimo quinto día de un paro cívico opositor que ha prácticamente detenido las actividades de la vital industria petrolera del quinto exportador mundial de crudos.
"No hay derecho a que cada vez que sale la Metropolitana a la calle (...) sea para matar a la gente. La función de la policía no es matar a la gente sino preservar la vida de los ciudadanos", dijo el vicepresidente del país, José Vicente Rangel, quien asistió a la Funeraria Valles y quien ayudó a cargar uno de los féretros en la marcha.
Después de los velatorios, los asistentes caminaron hacia un hotel donde está hospedado el secretario general de la OEA, César Gaviria, quien auspicia unas negociaciones entre el gobierno y la oposición para buscar una salida electoral a la profunda crisis política del país, polarizado radicalmente en torno al presidente que llegó al poder hace cuatro años.
"Vamos a enterrar a dos venezolanos más que murieron por estar detrás de sus sueños, de los sueños de libertad, de los sueños de mantener una democracia", dijo el alcalde oficialista Freddy Bernal, quien tambien asistió a los actos fúnebres, así como otros altos funcionarios del gobierno.
Contra esos hechos violentos se han expresado tanto los representantes del gobierno como los de la oposición, responsabilizando cada uno al otro lado por las víctimas.
Testigos en los sucesos del viernes dijeron que miembros de los dos bandos sacaron sus armas en medio de los tiroteos.
VIOLENCIA EN ESCALADA
Las muertes del viernes se sumaron a las más de 60 que ocurrieron por los hechos violentos que rodearon el breve derrocamiento de Chávez en abril y las tres registradas el 6 de diciembre, cuando una concentración opositora fue baleada.
El sábado por la noche, la policía dijo que dos uniformados de la PM fueron heridos cuando simpatizantes del presidente los atacaron a tiros, al culparlos de las muertes del viernes.
Los sucesos ocurrieron en los alrededores de la funeraria Valles donde se velaba el cuerpo de uno de los muertos que dejaron los tiroteos de la víspera, los cuales dejaron además unos 20 heridos por contusiones de piedras y botellas y decenas de asfixiados por los gases lacrimógenos.
Ese cuerpo policial reaccionó lanzando perdigones y gases, lo que generó un caos en la funeraria, situada en el barrio de La Florida en el este de la capital.
El alcalde Bernal denunció que la actuación de la PM dejó una persona muerta por el efecto de los gases y dos más heridos de perdigones. Esa versión aún no ha sido confirmada por la policía ni por los bomberos.
REUTERS