Buenos Aires | AP
El presidente argentino Eduardo Duhalde se mostró preocupado por la enconada lucha desatada en el peronismo por las internas partidarias con vistas a las elecciones generales del 27 de abril de las que su enemigo, el ex mandatario Carlos Menem, ya se autoproclamó ganador.
"Que los partidos resuelvan sus propias internas, yo sólo quiero pensar en mi partido que en este momento es el país", dijo Duhalde en su habitual programa de radio de los sábados. "Deseo trabajar para entregar el poder el 25 de mayo a un nuevo presidente una Argentina distinta", agregó.
Las declaraciones de producen un día después de que el mandatario consiguiera que el Congreso del Partido Justicialista (PJ, peronista) - órgano conducido por sus simpatizantes - acuerde una reunión para el 22 y 23 de enero en la que se buscará sancionar una "Ley de Lemas", que permite a cada partido presentar tantos candidatos como desee y suma los votos que obtiene cada uno al que haya alcanzado el mayor porcentaje. En caso de que en enero el Congreso no apruebe el proyecto de ley las internas partidarias se realizarán el 23 de febrero.
El principal motivo del cisma peronista es la determinación de Duhalde de bloquear el retorno al poder de Menem, de 72 años, uno de los cuatro precandidatos del partido.
El camino elegido por Duhalde para conseguirlo es la suspensión de las primarias presidenciales del peronismo y que Menem tiene amplias posibilidades de ganar.
Pero esta nueva instancia parece no quitarle el sueño a Menem. "Con ley de lemas o sin ley de lemas tenemos la certeza que vamos a triunfar en forma significativa cuando llegue el momento de votar", aseguró el ex mandatario en declaraciones radiales.
Sin embargo, la posibilidad de aplicar la "Ley de Lemas" desató el rechazo de la oposición.
La candidata presidencial del centroizquierdista Alternativa por una República de Iguales (ARI), la diputada Elisa Carrió, sostuvo que "el Gobierno que emerja de una ley de lemas como la que se propicia, es decir, esta que acumula votos, será un gobierno de facto, porque esta es una ley inconstitucional, antidemocrática".
En tanto Ricardo López Murphy, ex ministro de Economía y candidato del Movimiento Federal Recrear, calificó la iniciativa como "un intento de trastornar el orden institucional y de violar las reglas de la competencia política".
Una victoria de Menem dejaría al justicialismo sin candidato oficial, ya que hasta ahora Duhalde no ha logrado que los otros postulantes -Adolfo Rodríguez Saá, presidente durante apenas seis días en diciembre de 2001 y los gobernadores de Santa Cruz, Néstor Kirchner y de Córdoba, José Manuel de la Sota- respondan a sus intereses y alcancen la intención de voto suficiente para derrotar al ex mandatario.
La búsqueda desesperada de un candidato "duhaldista" subió el viernes al escenario al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, un ingeniero agrónomo de 52 años que goza de prestigio.
Aunque ante la insistencia de los "duhaldistas", Solá respondió que si las elecciones se realizan en abril le resultaría imposible aceptar, dejó abierta una puerta: en caso de haber una postergación de los comicios podría presentarse como candidato.
La "ventaja comparativa" de Solá es que tiene reputación de político honrado y eficiente y posee gran aceptación entre el electorado independiente.