Brasilia | AFP
El nuevo ministro de Educación de Brasil, Cristovam Buarque, anunció hoy que quiere acabar con el analfabetismo adulto, unos 20 millones de personas, en 40 meses.
"Mi desafío es abolir el analfabetismo en Brasil y quiero comenzar por los que no saben leer y escribir en el ministerio y también por los jubilados, que tienen tiempo y salario, y los jóvenes que estén alistándose (en el ejército)", dijo el nuevo ministro.
En su discurso de asunción del cargo, Buarque había asegurado que Educación será el ministerio de los menores brasileños.
"Vamos a hacer una escuela ideal para este país. El Partido de los Trabajadores se compromete a ofrecer una plaza en la escuela a cada niño brasileño a partir de los 4 años", prometió el nuevo ministro convocando a los gobernadores a "construir la escuela que debemos a Brasil hace 500 años".
El programa de educación del PT prevé que para el 2004, todos los niños de seis años del país estén escolarizados, un año después serán los de cinco años y para el final del mandato los de 4 años tendrán matrícula automática en la escuela.
En la actualidad, las escuelas infantil y fundamental y de jóvenes y adultos acogen a 50 millones de personas y se pretende llegar a los 70 millones en los próximos cuatro años. Ello incluiría la alfabetización o la conclusión del ciclo de educación primaria por los adultos.
También pretende hacer obligatoria la enseñanza media hasta los 17 años, mientras que ahora es de 7 a 14 años, y estructurar la formación profesional para jóvenes y adultos, combatir el analfabetismo y generar empleo.
Buarque, que puso en marcha durante su cargo de gobernador del Distrito Federal los programas beca-escuela para permitir el acceso de los niños más necesitados a la educación, convocó a la juventud para combatir el hambre y la miseria y luchar por una buena educación en Brasil. "No hay revolución sin movilización de los estudiantes. Quiero a los universitarios en la vanguardia de esta revolución", dijo.
El PT quiere ampliar a la enseñanza media la distribución gratuita de libros de texto, hasta ahora sólo para la básica, así como reforzar el currículum escolar con educación para la ciencia.
En la enseñanza superior, el programa del PT pretende que el 40% de los jóvenes de 18 a 24 años esté en la universidad para el 2010, frente al 8% actual, uno de los porcentajes más bajos de América Latina, por detrás de países como Argentina, Chile o Ecuador, según uno de los responsables del programa del PT, Antonio Ibanez. "En los cuatro años de gobierno se pretenden cimentar las condiciones para que se puedan cumplir esas metas", aseguró Ibanez a la agencia de noticias AFP.
La financiación de ese programa, que debe ser aprobado por el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, es la piedra de toque.
El Plan Nacional de Educación, aprobado por el Congreso en enero de 1991, prevé un aumento de los recursos que el estado consagra a la educación del 5% al 7% del Producto Interno Bruto en 10 años, pero el presidente Fernando Henrique Cardoso lo vetó.
Ahora, la cuestión radica en buscar un camino para derrumbar ese veto y que el plan se pueda poner en marcha. En la actualidad, el 18% del presupuesto de educación proviene de la Nación, el 50% de los estados y el 32% de los municipios.