París - Un segundo bebé clonado nacerá en Europa en pocos días, afirmó la presidenta de Clonaid, Brigitte Boisselier, a la televisión francesa France 2, después del anuncio hecho por la secta de los raelianos de que el 26 de diciembre había nacido Eva, primer bebé clonado, lo que aún no ha sido confirmado por una fuente independiente.
Boisselier dijo que la criatura, una niña, nacería en un país europeo, pero se negó a señalar en cuál, añadiendo que el nacimiento ocurriría "esta semana... en unos pocos días".
Sin embargo, la científica agregó que aún no se han realizado las pruebas de ADN que deben demostrar que Eva nació gracias a una clonación.
"Puede ser que el segundo bebé sea más accesible (a los científicos) puesto que nacerá en Europa y el país donde ella va a nacer será menos delicado" (refiriéndose a Estados Unidos, donde la Administración Federal de Medicamentos y Alimentos (FDA) había anunciado el domingo que iniciaría su propia investigación "sobre las circunstancias en torno a la supuesta clonación").
El 27 de diciembre la científica francesa había anunciado el nacimiento de un segundo bebé clonado, esta vez en Europa.
"El próximo (nacimiento) será en el norte de Europa la semana que viene, y habrá otros tres en enero", dos de ellos en Asia, dijo en aquella ocasión la presidenta de la sociedad de clonación humana Clonaid, fundada en 1997 y financiada por la secta de los raelianos.
La secta de los raelianos fue creada en 1975 por un ex periodista francés, Claude Vorilhon, que reside en Québec y se hace llamar a si mismo "Rael".
Vorilhon, quien afirma que es un profeta al estilo de Moisés o Mahoma, pregona una interpretación científica de la Biblia.
El ex periodista afirma que la vida en la Tierra fue creada por extraterrestres (los "Elohim" del Génesis) que llegaron en platillos voladores hace 25.000 años y que los humanos son una clonación de estos "alienígenas".
Según "Rael", la clonación permitirá que la humanidad alcance un día la vida eterna al permitir la renovación frecuente de su cobertura corporal. AFP