BRASILIA | AP y EFE
Lula da Silva prometió ayer al asumir la presidencia de Brasil darle prioridad a la lucha contra la pobreza e intensificar el comercio regional.
Si en sus cuatro años de gobierno logra que los brasileños tengan el suficiente alimento "habré cumplido la misión de mi vida", dijo Lula, como se le conoce, tras ascender al cargo en un acto celebrado en el congreso nacional con la presencia de todos los diputados y senadores, y varios mandatarios y representantes extranjeros.
Convocó a la población a una cruzada nacional contra el hambre y la miseria. Dijo que un país con el potencial de Brasil debería avergonzarse de tener personas que mueren porque no tienen un pedazo de pan.
Lula da Silva manifestó que impulsará una reforma agraria organizada y planificada que no se limite a dar tierras sino también asistencia técnica y créditos.
Anotó que su programa de gobierno incluye un pacto social que se concrete con la unión del trabajo con el capital productivo en busca de un desarrollo económico y social.
En su discurso tras asumir el cargo, Lula prometió trabajar con los países vecinos por una América del Sur políticamente estable y unida, y dijo que luchará por reglas más justas en las relaciones económicas entre países industriales y emergentes.
Calificó de "escandalosos" los subsidios agrícolas que impiden el acceso de la producción de las naciones en desarrollo a los mercados de los países ricos.
DESARROLLO. Frente al plenario del congreso y con la presencia de 11 presidentes y representantes de 119 delegaciones extranjeras, Lula da Silva enfatizó que su gobierno "velará por negociaciones comerciales que no impongan restricciones al desarrollo". Agregó que Brasil contribuirá a la "construcción de una América del Sur políticamente estable, próspera, unida y con justicia social".
Prometió intensificar las gestiones con el Mercado Común del Sur (Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Bolivia y Chile como asociados), al que elogió como proyecto de integración política.
El flamante presidente, que se declaró como "el servidor número uno del estado", adelantó que Brasil promoverá inversiones conjuntas en la región.
Con relación a los conflictos mundiales, Lula expresó que Brasil defiende la paz y la solución de los problemas mediante el diálogo y la negociación, además del respeto a la soberanía de los pueblos. La crisis del Medio Oriente, dijo, se resolverá sólo a través del "diálogo, la paz y la negociación".
Señaló que la Organización de las Naciones Unidas debe ser fortalecida para que pueda hallar solución pacífica a conflictos, y pidió reestructurar el Consejo de Seguridad para que aumente la influencia de naciones en vías de desarrollo. Debe haber, dijo, multipolaridad y democratización en las relaciones internacionales para que se desarrollen "sin hegemonías de ninguna índole".