Y se fue nomás..., empujado por los uruguayos el 2002 está en la bolsa de los recuerdos aunque para la mayoría seguramente estará en la de los desperdicios. No ha faltado nada, la mufa se paseó de "la sala al comedor" y todo el mundo terminó a " cuetazo" limpio para matar tamaño bicho. El fútbol, tan uruguayo como el que más, también sufrió y deambuló entre la alegría y la tristeza: alegría de ser campeón y tristeza de ser deudor (Nacional), alegría de pagar antes del 10 de cada mes y tristeza por no ser finalista, (Peñarol), alegría de llegar a la Libertadores y no ganarle a los grandes (Fénix), alegría de ganar el Torneo Clausura y tristeza por perder el "Uruguayo" (Danubio) y el resto sin sonrisas porque, salvando excepciones, no hay un "mango". Año Nuevo vida nueva, es una manifestación de deseos, la que también es aplicable al fútbol, aunque por mejores intenciones que se tengan, tal cual están las cosas, habría que pensar que el año será nuevo pero que las dificultades y problemas serán los viejos. No es del caso volver a insistir sobre el pedido de extensión por cinco años al contrato entre la AUF y Tenfield, porque es perder el tiempo. Hasta hay clubes que así lo sostienen, ya que aprobarían tal extensión si se les mejora lo que perciben, y en eso están los grandes y todos los que no son deudores, los que en algunos casos, hasta son acreedores de Tenfield. ¿Que les mejoren la paga?...¡ En estas épocas parece chiste! Los deudores de la empresa son los que proponen cinco años y si les dicen diez también aceptan, por la sencilla razón que no tienen otra salida. Pero el fútbol tiene tantos matices que consigue diversificar las atenciones y dejar en segundo plano muchas de las cosas que le angustian. Este enero es una muestra: el Campeonato Sudamericano Sub 20, el que comienza el sábado a las 5 de la tarde, acaparará la atención de los aficionados y prensa deportiva. Hasta el sonado caso Bengoechea con que Peñarol despidió el año se habrá de diluir, o por lo menos atemperar. Como casi siempre la culpa del ruido la tuvieron los periodistas, ya que el joven técnico manifestó que él nunca habló del tema en forma pública, pero reconoció sí, haber hablado con el jugador. Aquí tampoco vamos a volver sobre el punto, porque también sería perder tiempo, ya que si trascendió lo que trascendió es porque alguien habló. ¿Quién puede creer que a un periodista se le pueda ocurrir inventar que Aguirre no va a tener en cuenta a Bengoechea? Sólo algún distraído. El revuelo fue mayor porque en el caso de marras el presidente de Peñarol votó con la minoría, mientras que varios de su propia lista no estuvieron de acuerdo. ¿Cómo se arregla el entuerto?...¿Se queda o se va Aguirre, se queda o se va Bengoechea, se quedan los dos o se van los dos?...¡¡Año nuevo... vida nueva !!...